Escalada bélica
Más gasto, ataques planificados y el objetivo de Irán: las claves que apuntan a una guerra larga en Oriente Medio
¿Por qué es importante? La veintena de días de conflicto en Oriente Medio ya se sienten en todo el mundo con la economía en la cuerda floja por el precio del petróleo.

Resumen IA supervisado
Estados Unidos está considerando solicitar hasta 200.000 millones de dólares para su ofensiva en Oriente Medio, lo que sugiere un conflicto prolongado, a pesar de los esfuerzos de Europa por la desescalada y las declaraciones de la Casa Blanca negando una guerra interminable. El costo semanal de 10.000 millones y el despliegue de más tropas indican una estrategia a largo plazo. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, menciona el objetivo de derrocar al régimen iraní, aunque esto parece lejano. Israel también planea semanas de ataques, intensificando el conflicto. La posible participación de países vecinos podría convertirlo en un conflicto regional, mientras que Irán busca una guerra prolongada para desestabilizar la economía global. Esto podría llevar a una recesión que obligue a Estados Unidos a detenerse.
* Resumen supervisado por periodistas.
Estados Unidos (EEUU) plantea pedir hasta 200.000 millones de dólares para la ofensiva en Oriente Medio. Una cuestión que, entre otras, apunta a que el conflicto en esta zona del mundo se alargará, pese a que Europa esté apostando por la desescalada y desde la Casa Blanca se niegue que esta será una guerra interminable.
Pero nadie pide tal cantidad si quiere acabar pronto con una guerra que cada semana cuesta unos 10.000 millones. Además, EEUU está movilizando militares adicionales, siendo un movimiento que solo haces si estás pensando en poner bota sobre el terreno. Por otro lado, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, ha asegurado que su presidente, Donald Trump, quiere terminar el trabajo en Irán con el objetivo de terminar con el régmien de los ayatolá. Algo que, por el momento, se presenta muy lejano, a pesar de que los ataques han descabezado a su cúpula.
Por otra parte, está Israel que asegura que tiene planificadas varias semanas de ataques, después de que este jueves uno de los portavoces del ejército israelí haya asegurado contar con planes para seguir bombardeando "varias semanas más". A ello se suma que el bombardeo de Israel de este miércoles sobre el yacimiento de gas más grande del mundo ha avivado aún más el conflicto, quedando atrás cualquier posibilidad de terminar pronto.
En este sentido, la clave es saber si los 'proxys' van a entrar en esta guerra, puesto que el canciller saudí ya ha dejado claro que su paciencia está al límite. En ese caso de que los países vecinos entren en la guerra estaríamos ante un conflicto regional, en cuyo marco estallarían varios frentes, haciendo más lejano el final del conflicto, hasta que se lograse una paz completa en la región.
Irán, por su parte, quiere una guerra larga. De hecho, es su gran baza al apostar por una guerra descontrolada que pondría en jaque el sistema mundial con los precios del petróleo y el gas disparados, llevando a que la economía se resienta. Precisamente, India ya se ha quedado sin gas; mientras que en Sri Lanka han dicho que solo se trabaja cuatro días por semana porque no hay petróleo.
De esta manera, lo que Irán busca comienza a sentirse: una recesión tan grande que EEUU tenga que parar. Para ello, necesitan que la guerra no acabe inmediatamente. Irán tiene armas para aguantar si regula sus misiles y hace ataques puntuales. Además, están dispuestos a que les destrocen el país si eso conlleva que no caiga el régimen. En definitiva, esto va para largo.
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