Consecuencias económicas
EEUU e Israel enfadan al mundo por su ataque contra el yacimiento de South Pars en Irán que pone en peligro el 20% de las reservas mundiales de gas
Sí, pero... EEUU se distancia del ataque israelí apuntando que, aunque estaba informado, no ha participado en él, según ha informado AP citando fuentes cercanas a este asunto.

Resumen IA supervisado
Estados Unidos e Israel intensifican su ofensiva contra Irán, atacando tanto a líderes iraníes como a infraestructuras energéticas clave. El reciente ataque al yacimiento de gas South Pars, con la colaboración de EE.UU., ha generado preocupación global, elevando los precios del petróleo y el gas. South Pars, el mayor yacimiento de gas del mundo, es vital para el suministro energético global. La acción ha enfurecido a Qatar, que considera el ataque peligroso. Irán ha respondido atacando infraestructuras energéticas en Qatar y Emiratos Árabes Unidos, aumentando la tensión en el Golfo Pérsico. Mientras tanto, Trump sugiere que otros países asuman la responsabilidad del estrecho de Ormuz, complicando aún más la situación.
* Resumen supervisado por periodistas.
Estados Unidos e Israel mantienen su intensa ofensiva contra Irán, que se ejecuta con ataques selectivos contra miembros de la cúpula iraní, pero ahora también contra infraestructuras energéticas de gran importancia a nivel global. Así, el ataque israelí de este miércoles contra el yacimiento de South Pars ha provocado enfado y preocupación en medio mundo.
Además de la escalada bélica y la desestabilización regional, las consecuencias económicas ya se están notando, con subidas en los precios del gas y el petróleo. Este miércoles, el precio del brent, el crudo de referencia en Europa, ha subido un 4,5%, superando los 108 dólares el barril, mientras que el gas lo ha hecho un 5,8%, alcanzando los 54,6 euros por megavatio hora.
Esta especial preocupación por South Pars se debe a que es el yacimiento de gas más grande del planeta y tiene la mayor reserva de gas natural del mundo. Esconde casi 36 millones de metros cúbicos de gas, lo que representa el 20% de todas las reservas mundiales.
Se trata de una cantidad suficiente para suministrar a todo el mundo durante nueve años, a Europa durante un siglo, o a España durante 11. Es tal la cantidad de gas que alberga que, si se llenase con él una superficie como la de Madrid, la columna alcanzaría una altura de 60 kilómetros y de 350 si cubriese Barcelona.
Fue la empresa británica Shell la que lo descubrió en 1971, en plena expansión de las petroleras occidentales en Oriente Medio. Desde entonces, empresas europeas, rusas y chinas han participado en el desarrollo de las infraestructuras para poder extraer el gas, aunque muchas se retiraron con las sanciones a Irán. Pese a todo, suministra gas a Japón, Corea, China, la India y a Europa.
Indignación en Qatar
Ubicado en aguas del golfo Pérsico, el yacimiento ocupa aguas territoriales de dos países. En el sur, Qatar explota el North Field, mientras que en el norte, Irán explota el South Pars. De ahí que el ataque haya enfadado especialmente al gobierno qatarí, que lo ha calificado como "peligroso e irresponsable".
"Atacar la infraestructura energética constituye una amenaza para la seguridad energética mundial, así como para los pueblos de la región y su medioambiente", ha expresado el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Majed Al Ansari, que también ha reiterado "la necesidad de evitar ataques contra instalaciones vitales".
"Hacemos un llamamiento a todas las partes para que actúen con moderación, respeten el derecho internacional y trabajen para reducir la tensión de manera que se preserve la seguridad y la estabilidad de la región", ha pedido.
Este suceso se ha producido un día después de que Donald Trump presumiese de su "gran apoyo" frente al rechazo de los miembros de la OTAN. "Todo el mundo está de acuerdo [en la operación contra Irán] pero nadie quiere ayudar", criticó en la Casa Blanca, donde dijo estar muy "decepcionado" con la Alianza.
Sin embargo, las declaraciones qataríes ponen de manifiesto la amenaza de que los países del golfo dejen de respaldar a EEUU en la operación 'Furia Épica'. Todo ello pese al intento de la Casa Blanca de distanciarse del ataque. Fuentes cercanas al asunto han afirmado a 'AP' que EEUU fue informado sobre el plan israelí, pero no ha participado en él.
La Casa Blanca ya se ha puesto en marcha para calmar las aguas de sus socios y la portavoz Karoline Leavitt ha asegurado que "el presidente continuará hablando con los aliados, tanto en Europa como en el Golfo y la región árabe".
Represalias de Irán
Sin embargo, la respuesta de Irán no ha tardado en llegar. Este jueves ha provocado un incendio tras lanzar un ataque contra la refinería de Ras Laffan en Qatar, la principal de gas natural licuado del país. El fuego ha sido controlado y no se han registrado víctimas, pero la compañía QatarEnergy ha informado de "daños considerables" en la infraestructura.
Asimismo, la República Islámica también ha atacado un depósito de combustible para aviones en Emiratos Árabes Unidos. Mientras que el Ministerio de Defensa saudí ha interceptado y destruido un dron que intentaba acercarse a una instalación de gas en la región oriental de Al-Kharj.
"En cuanto podamos, reduciremos a cenizas las infraestructuras de combustible, energía y gas que son la fuente de la invasión", ha advertido el teniente coronel Zolfaghari, portavoz de las Fuerzas Armadas de Irán.
Una situación que pone en peligro al mercado mundial, mientras Trump insinúa que EEUU no necesita el estrecho de Ormuz y plantea que se responsabilicen de su funcionamiento los países que lo utilicen.
"Me pregunto qué pasaría si 'acabáramos' con lo que queda del Estado terrorista iraní y dejáramos que los países que lo usan, nosotros no, se hicieran responsables del llamado 'estrecho'. Eso haría que algunos de nuestros 'aliados' que no responden se pusieran las pilas, ¡y rápido!", ha expresado en Truth Social, sin dar pie a que la situación económica vaya a normalizarse pronto.
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