Comparece por los incendios
Los frentes abiertos de Mañueco por su gestión del fuego: de los recursos sin usar al consejero desaparecido
El contexto El presidente de Castilla y León comparece ante las Cortes para dar explicaciones sobre una gestión más que cuestionada ante los incendios que llevan casi un mes arrasando su comunidad.

Resumen IA supervisado
Alfonso Fernández Mañueco, presidente de Castilla y León, comparece ante las Cortes para explicar su gestión de los incendios. Forzado por la oposición, enfrenta críticas por su ausencia inicial, ya que estaba de vacaciones en Cádiz cuando comenzaron los fuegos y tardó tres días en regresar. Aunque inicialmente afirmó que había suficientes recursos, luego reclamó más ayuda al Gobierno y algunos de esos medios se quedaron sin usar. Los bomberos forestales, con condiciones laborales precarias, están indignados, y un brigadista se negó a saludarle. Además, el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha sido criticado por comentarios anteriores y su escasa presencia en la gestión actual.
* Resumen supervisado por periodistas.
Alfonso Fernández Mañueco tiene quedar explicaciones ante las Cortes de Castilla y León por su gestión del fuego. Unos incendiosque han arrasado 150.000 hectáreas en su comunidad este mes de agosto y en cuyas labores de extinción han muerto tres personas. Lo hace forzado por la oposición y muy cuestionado, entre protestasy el enfado de los bomberos forestales.
Asociaciones, partidos y sindicatos tienen previsto concentrarse en señal de protesta a las puertas del parlamento autonómico este viernes, mientras, dentro, el dirigente 'popular' responde sobre su gestión. Y tiene varios frentes abiertos.
La ausencia inicial
Uno de los reproches al presidente de Castilla y León -y que desembocó en una tremenda bronca política con el ministro Óscar Puente- es su ausencia inicial cuando se declararon los incendios, que le pillaron de vacaciones en Cádiz.
Mañueco tardó tres días en regresara su comunidad y acudir al CECOPI, mientras las llamas amenazaban ya el paraje de Las Médulas, un Patrimonio de la Humanidad que acabó arrasado. Preguntado por esa ausencia hace dos semanas en Al Rojo Vivo, el presidente castellanoleonés esgrimió que "a uno las catástrofes le pillan donde le pillan" y que los incendios se originaron cuando él estaba "a más de 10 horas de distancia de coche".

Medios sin usar
Una vez en Castilla y León, Mañueco aseguró inicialmente que había "suficientes medios" para combatir el fuego, pero rápidamente -una vez hizo su aparición el líder de su partido, Alberto Núñez Feijóo- cambió de opinión y empezó a reclamar recursos al Gobierno, entre reproches porque no llegaban. Desde el Ejecutivo central, a su vez, han denunciado que los medios que solicitaron él y otros presidentes autonómicos del PP eran desmedidos, al punto de duplicar los recursos disponibles de toda Europa.
Posteriormente, a su vez, ha trascendido que algunos de esos recursos estatales que solicitó Mañueco se quedaron apenas sin usar, entre ellos 20 helicópteros para el transporte de personal y dos bases logísticas con camas y avituallamiento donde nadie llegó a dormir y solo han cenado una veintena de personas.

El enfado de los bomberos
Mañueco se enfrenta, además, a una enorme indignación por parte de los bomberos forestales, con unas condiciones precarias sobre las que el presidente viene echando balones fuera. El malestar es tal que un brigadista no quiso darle la mano esta misma semana durante la visita de los reyes a las zonas afectadas. "Un gesto de dignidad", dicen los bomberos, que denuncian que sufren un agravio comparativo con respecto a otras regiones y que por la peligrosidad de su labor cobran apenas 1,60 euros la hora.

El consejero fantasma
El brigadista que negó el saludo a Mañueco le hizo además un reproche muy concreto: "¿Somos un despilfarro?". Se refería a las palabras de su consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, que en 2018 aseguraba que "mantener el operativo de incendios todo el año es absurdo y un despilfarro". Preguntado por este asunto también en Al Rojo Vivo, Mañueco justificó que esas declaraciones eran antiguas, de cuando él aún no presidía la Junta, y que "se hicieron en un contexto determinado".
Pero es que esa no ha sido la única salida de tono del responsable autonómico de Medio Ambiente, quien, al ser cuestionado por su presencia en una feria gastronómica en Asturias mientras su región ardía ya, respondió diciendo que tenía "la mala costumbre de comer". Desde entonces, Quiñones ha mantenido un perfil más que bajo, con Mañueco y su portavoz como rostros visibles de la gestión. De hecho, ni siquiera ha asistido a las reuniones sobre el plan de recuperación y reconstrucción de las zonas afectadas.
