"Esperamos que jamás se olviden de Anna y Olivia". Esa es la última petición de Beatriz Zimmermann, la madre de las pequeñas Anna y Olivia, después de que la justicia ordenara el cese de las operaciones del buque oceanográfico Ángeles Alvariño, en busca de los cuerpos de Anna y Tomás Gimeno.

La mamá ha agradecido el trabajo, esfuerzo y dedicación de la tripulación del barco investigador, que trabajó incansable durante horas y más allá del aguante técnico del robot 'Liropus 2000' que efectuaba el rastreo del mar. La carta ha sido publicada en la cuenta que la familia creó en Instagram para difundir información y concienciar sobre la desaparición de Anna y Olivia.

"Cuando creamos estas redes sociales nunca imaginamos el cariño y apoyo que iban a tener, y a pesar de lo duros que han sido estos meses ha sido gracias al amor de todos ustedes que Beatriz ha podido seguir adelante.

Por eso, cuando les pedimos firmar en change.org para que el buque Ángeles Alvariño no cesara la búsqueda confiábamos en que estuvieran con nosotros, pero una vez más, superaron nuestras expectativas. No ha podido ser y Anna y Tomás no han aparecido, pero Beatriz como ya ha dicho, agradece muchísimo la gran labor que han desempeñado la Guardia Civil, la tripulación del barco y los tantos profesionales que han ayudado en esta búsqueda. Además, entiende que se ha hecho todo lo que se ha podido y que gracias a ese gran trabajo al menos se supiera la verdad.

Por eso, de corazón, de parte de Beatriz muchísimas gracias. Igual que esperamos que jamás se olviden de Anna y Olivia, Beatriz jamás olvidará que no está sola.

#AnnaBeaYOlivia #SiempreJuntas"

Esta carta ha sido publicada a raíz de que se decretara el fin de la búsqueda, después de que la tripulación del Alvariño considerase "inabarcable" la búsqueda de Gimeno.

El Ángeles Alvariño vuelve a la Península

El buque oceanográfico puso rumbo esta semana a la Península después de que recibieran la orden de abandonar la búsqueda de Anna y Tomás Gimeno en aguas de Tenerife.

Tras más de un mes rastreo en la zona donde se le perdió el rastro a Tomás Gimeno, la autoridad judicial no descarta que el cuerpo sin vida del padre de Anna y Olivia pudiera haber sido arrastrado por las corrientes marinas si únicamente se lastró con un cinturón de plomos.

Así, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias ha determinado que es "imposible" continuar con el rastreo por la compleja orografía del fondo marino, aunque no se puede descartar que el cuerpo del presunto asesino esté allí.

De hecho, sostienen que "lo más probable es que saltara en la zona de aparición de las dos pequeñas botellas de oxígeno y posteriormente lo arrastrase la corriente".

En un comunicado, el poder judicial destaca que se han realizado rastreos de la línea de deriva. Concretamente se han cubierto 700 metros en los que se puede asegurar "al 100% que no se encuentra el cuerpo de Gimeno". Sin embargo, a partir de este punto, explican, "cambia considerablemente": "Se convierte en una zona muy escarpada con cantidad de barrancos y grietas". Una orografía que ha complicado las labores de búsqueda.

"La cantidad de grietas y barrancos y la profundidad de los mismos, en ocasiones de centenares de metros, no nos permiten asegurar en absoluto que en las zonas ya miradas no esté el cuerpo de Tomás o algún otro objeto procedente de la embarcación. Básicamente se complica mucho la misma al pasarse de trabajar en dos dimensiones y sobre una superficie definida, a trabajar en tres y en condiciones muy difíciles", exponen.

La primera carta de Beatriz a la tripulación

Beatriz ya dirigió a la tripulación del buque Ángeles Alvariño una misiva para agradecer su labor. La mujer arrancaba el escrito afirmando que quería ir en persona al barco a agradecer "todo lo que están haciendo", pero le "dijeron que era peligroso", por lo que decidió escribirles una carta.

"Por muy devastadora y cruel que fuera la verdad, siempre es mejor saberla. Gracias a ustedes y a la Guardia Civil puedo sentir a mis niñas conmigo, de otra manera, pero las puedo sentir a mi lado", expresó la madre de las menores, quien destacó el "magnífico trabajo" que ha permitido "que la verdad salga a la luz".

En la misma línea, Beatriz agradeció a la tripulación del buque que le ha permitido vivir "en la paz y el amor" por saber la verdad. "Si no la hubieran encontrado, yo nunca habría parado de buscar. Mi única meta habría sido buscarlas, encontrarlas, cuando realmente desde el 27 de abril ya no están físicamente aquí. Ahora mi meta gracias a ustedes es tratar de dar amor como todos ustedes lo han hecho con nosotras".

A continuación, puedes leer la carta al completo:

A toda la tripulación del buque Ángeles Alvariño:

Quería ir al barco a agradecer toda la labor que están haciendo, pero me dijeron que era peligroso por lo que les escribo una carta, Junto al magnífico trabajo de la Guardia Civil han hecho que la verdad salga a la luz.

Por muy devastadora y cruel que fuera siempre es mejor saber la verdad. Gracias a ustedes (cuando digo ustedes a la Guardia Civil también claro), puedo sentir a mis niñas conmigo, de otra manera, pero las puedo sentir a mi lado.

Ya sentía algo muy especial una semana después de que pasará esto… sumida en un dolor profundo, pero sentía paz, como si estuvieran conmigo y bien. Pensaba que a veces sentía esa paz por tanta gente rezando y enviando amor, protección, que

de alguna manera yo la sentía. Eran las niñas también que están conmigo, pero yo no quería creer eso porque quería encontrarlas.

Gracias a ustedes puedo vivir y poco a poco sumida en la tristeza, pero en la paz y en el amor de saber que sabemos la verdad. No solo yo, todo el mundo que también lo está sufriendo.

Esto es algo que nunca se supera, pero se aprende a vivir con ello. Si no la hubieran encontrado, yo nunca habría parado de buscar. Mi única meta habría sido encontrarlas, buscarlas, cuando realmente desde el 27 de abril ya no están físicamente aquí.

Ahora mi meta gracias a ustedes es distinta, es tratar de dar amor como todos ustedes lo han hecho con nosotras. Hacer ver que en el mundo hay muchas más personas buenas y compasivas que malas, y que cuando veamos a alguien que puede ser malo que se dé cuenta, sienta vergüenza y actuar.

Han hecho una labor increíble, sé lo difícil que fue y han sido increíbles.

Las puertas de mi casa están abiertas para todos siempre. Y estaría encantada de conocerles.

Con todo el agradecimiento y cariño,

Beatriz, Olivia y Anna, siempre juntas.