Una situación "delirante"
García Ortiz recuerda el "shock" de ver el registro de su despacho por parte de la UCO: "Si tan claro tenemos que hacer la nota era un delito, ¿qué falta hacía?"
El ex fiscal general no daba crédito durante las más de diez horas que la Guardia Civil registró su despacho en busca de pruebas sobre la filtración del correo del novio de Ayuso.

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Álvaro García Ortiz describió como un "shock" el registro de su despacho por la Guardia Civil cuando era fiscal general del Estado. La UCO, por orden del juez Ángel Hurtado, pasó más de diez horas revisando su oficina y volcando datos de sus dispositivos electrónicos. García Ortiz estaba siendo investigado por filtrar un correo relacionado con un pacto propuesto a la Fiscalía sobre presuntos delitos fiscales del novio de Ayuso. En "Lo de Évole", cuestionó la necesidad del registro si ya había asumido la responsabilidad de la nota de prensa que motivó su condena por revelación de datos reservados. A pesar de considerar el procedimiento "delirante", reconoció la profesionalidad de los agentes.
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Álvaro García Ortiz ha contado que para él fue un "shock" el registro de su despacho por parte de la Guardia Civil cuando todavía era fiscal general del Estado. Los agentes de la UCO pasaron más de diez horas registrando el despacho, por orden del juez instructor del caso, Ángel Hurtado.
Durante ese tiempo, los investigadores hicieron el volcado de los ordenadores y teléfonos móviles del entonces fiscal general, que estaba siendo investigado por filtrar un correo del novio de Ayuso en el que se proponía a la Fiscalía un pacto por un caso de presuntos delitos fiscales.
Para el ex fiscal general, ese registro era algo "inimaginable". "Si hacer una nota era un delito, ¿para qué se entra en el despacho del fiscal general del Estado?", ha preguntado en Lo de Évole, en referencia a la nota de prensa que publicó a raíz de la filtración, y por la que también ha sido condenado por revelación de datos reservados.
"Si tan claro tenemos que la nota tenía contenido delictivo... yo me había hecho responsable hacía seis o siete meses, todos sabían que el responsable era yo, ¿qué falta hacía entrar en el despacho del fiscal general si el delito se había consumado con la nota? Fue un shock, una cosa casi delirante", ha planteado.
En la entrevista en exclusiva, ha contado que permaneció en el lugar todo ese tiempo y que los agentes realizaron el registro "con mucha profesionalidad".
"Comimos todos juntos. Ellos estaban haciendo el trabajo. Entiendes el procedimiento, te parece delirante, pero ellos están haciendo su trabajo", ha relatado.
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