Negociaciones en marcha

Del Consell al apoyo externo: cómo Vox ha convertido la Comunitat Valenciana en su laboratorio político

¿Por qué es importante? Paso a paso, desde vicepresidencias y consellerías hasta recortes en presupuestos y leyes, la ultraderecha ha ido ganando terreno mientras el PP agacha la cabeza para mantener la estabilidad. Ahora negocian de nuevo y Vox se siente en posición de fuerza.

Del Consell al apoyo externo: cómo Vox ha convertido la Comunitat Valenciana en su laboratorio político

Las negociaciones PP-Vox ya están en marcha. Feijoo ha llamado a Abascal para hablar del futuro. Una conversación, aseguran, sin ningún nombre sobre la mesa pero con buen tono y la idea común de dar "estabilidad" a la Comunidad. El PP quiere evitar a toda costa unas elecciones. De hecho, Tellado hablaba de Vox como socios fiables y María José Catalá de "lealtad ante sus socios". Aunque desde la ultraderecha prefieren no adelantar su estrategia.

El portavoz de Vox en Les Corts Valencianes, José María Llanos, aseguraba: "Miren, lo que Vox pide es que el PP se aclare, la situación es la misma que ayer. Cuando presenten sus decisiones, cuando el Partido Popular se aclare, entonces Vox entrará a estudiar la cuestión".

Vox se sabe en una situación privilegiada, y no lo esconden. Pase lo que pase en la Comunitat Valenciana, la ultraderecha se ve ganadora. Si pactan un candidato y sale elegido, será la baza que jugarán para aprobar lo que ellos quieran hasta que acabe la legislatura. Si finalmente se celebran elecciones anticipadas, las encuestas auguran una subida de Vox a costa del PP.

Desde el principio de la legislatura, la ultraderecha ha ido apuntándose logros a costa del PP. Primero desde el Consell, después como apoyo externo en Les Corts. Liderados por alguien que, entre otras cosas, niega la violencia machista. En cada salida de tono, en cada medida que han pasado por el aro, Mazón y los suyos han tratado de hacer malabares, agachando siempre la cabeza ante su fragilidad parlamentaria.

José María Llanos trató en su día de rectificar sobre su negación de la violencia machista, insistiendo que violencia de género "no existe" y defendiendo el concepto de "violencia intrafamiliar". En mayo de 2025 llegó a decir:
"Se montan al día siguiente de una tragedia como esta, no suelen ser de verdaderos afectados, sino de verdaderos interesados".

Con su pacto, en junio de 2023, convertían a la Comunitat Valenciana en ese gran laboratorio en el que la ultraderecha iría poco a poco ganando terreno ideológico a los populares. Por primera vez, Vox, y por primera vez una mujer, presidiría Les Corts fruto de ese acuerdo: antiabortista, negacionista de la violencia machista y crítica con el sistema autonómico.

Una vicepresidencia y dos consellerías ampliaban la cuota de poder de la ultraderecha en el Consell, a través de un pacto que ya daba pistas de lo que venía: hablaba de "libertad de memoria" y "violencia intrafamiliar".

Lo siguiente fue cargarse la Unidad Valenciana de Emergencias. Pero las mayores cesiones se dieron para afianzar la continuidad de Mazón tras la DANA, pactando los presupuestos de 2025. Prácticamente todas las exigencias de Vox quedaron negro sobre blanco: recortar las subvenciones a los sindicatos, a la patronal, vaciar el presupuesto de la Acadèmia Valenciana de la Llengua y realizar pruebas de edad a menores migrantes.

Un acuerdo que cerró el propio Mazón con Abascal, al más alto nivel, para el que no era suficiente con eso. Mazón debía verbalizar en público que compartían discurso: contra el Pacto Verde y la reubicación de menores migrantes.
"Rechazamos y llamamos a la acción en contra del Pacto Verde europeo, necesitamos agilizar con urgencia las expulsiones de los migrantes ilegales", llegó a decir.

Sí a todo… hasta los últimos días. Porque hace dos semanas, en Les Corts, consiguieron eliminar el lenguaje inclusivo, la comisión de igualdady disgregar a los migrantes en las estadísticas.

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