Max Verstappen no se había pronunciado después de que Honda anunciase que se retiraba de la Fórmula 1 a finales de 2021. Ahora, mientras espera que mejore el tiempo en Nürburgring para poder salir al asfalto, ha opinado al respecto.

Es consciente de que "hay muchos interrogantes", pero él tiene que centrarse su papel, en "ir tan rápido como pueda", claro que para eso necesita un motor. "No quiero acabar como Pedro Picapiedra y tener que impulsarme yo mismo con los pies", ha bromeado el neerlandés tratando de quitarle importancia.

Al piloto de Red Bull no le sorprendió la noticia: "Se veía venir. Yo lo sabía poco antes del anuncio y es una pena, pero es comprensible por su parte". A pesar de todo tienen que centrarse en esta temporada y ya pensarán en el futuro. "Tienes que entender sus razones. Nosotros seguiremos empujando y es lo que ellos harán. Vamos a seguir trabajando juntos y es divertido trabajar con ellos. El año que viene habrá un nuevo motor y tengo ganas de que todo esto suceda, trabajaremos hasta la última carrera", asegura Verstappen.

Sobre si volverán con Renault, algo que ninguna de las dos escuderías desean, o si se enfocaran en desarrollar su propio motor, no ha querido mojarse. "No depende de mí elegir el motor. Estoy abierto a todo y como he dicho, lo que no quiero es tener que pedalear. No sabemos qué sucederá en el futuro pero no lo veo como algo negativo. Aprendimos mucho de los diferentes fabricantes de motores que hemos tenido en el pasado. ¿Tendremos otro motor diferente? No lo sé", ha zanjado Verstappen.