Uno de los principales alicientes la nueva temporada en Fórmula 1, además del debut de Carlos Sainz en Ferrari o la puesta de largo de Mick Schumacher en el 'Gran Circo', es el regreso de Fernando Alonso a la categoría que le hizo bicampeón del mundo.

Tras retirarse en 2018, el asturiano vuelve a la competición de la mano del renombrado Alpine F1 con vistas a luchar por podios y victorias en 2021, además de, quién sabe, si el título en 2022 con el cambio de reglamentación.

Para su vuelta a la F1, el ovetense ha podido realizar diversos test privados, además del de jóvenes pilotos, para coger rodaje y readaptarse al monoplaza.

Sin duda, el momento que más expectación levantó fue el resurgir del R25 con el que Fernando se coronó campeón en el circuito de Yas Marina en Abu Dabi.

Alonso, con el espectacular rugir del motor V10, deslumbró a todo el garaje y, como no, a Daniel Ricciardo, antecesor del piloto español en Renault y ya rival en McLaren.

En una entrevista concedida a 'gpfans.com', el australiano no ha ocultado su sorpresa (y temor entre líneas) tras ver a Fernando en Abu Dabi.

"Vi la cámara 'onboard' (a bordo). Fue bastante guay. Supongo que alguien pensará que Fernando es demasiado viejo, pero no es el caso, eso seguro. Creo que ese tipo sólo conoce una velocidad. Y sí fue rápido, incluso pisó los 'pianos' y todo eso. No se cortó por si 'arrugaba' el vehículo", señaló el nuevo piloto de los de Woking.

"Es divertido, porque no tenía un cronómetro, pero sabía, de hecho, que él iba más lento que nosotros, aunque parecía más rápido porque sonaba más impresionante, porque así es el V10. Chilla", añadió.

A su vez, Ricciardo reconoció que no dio crédito a la marca de Alonso cuando se lo dijeron. Fernando hizo 1:39, tan solo cuatro segundos por debajo del tiempo logrado por Max Verstappen, que se llevó la pole en la pasada campaña.

"¿De verdad? Espera, ¿hizo 1:39? Es emocionante. De acuerdo, no es muy lento", dijo Ricciardo, que deja entrever lo que muchos ya advierten que está por venir: Fernando Alonso no vuelve a la Fórmula 1 de paseo y tiene sed de victorias.