Con solo 13 años, David Guerrero está considerado un genio de la pintura en Málaga, un portento al que muchos comparan incluso con Picasso, como reflejó Equipo de Investigación en un programa de 2017 que laSexta ha vuelto a emitir este viernes.

El último cuadro del niño pintor de Málaga es un Cristo de la Buena Muerte le lleva a la fama y logra que se exponga en una galería de arte. En el centro, los medios de comunicación se interesan por el menor y un periodista le propone hacer una entrevista unos días después.

"El 3 de abril estuvimos en la inauguración y un periodista le preguntó si podía hacer una pequeña entrevista. Él respondió que sí y el día 6, lunes, llegó del colegio, se tomó su merienda, se fue y a partir de ahí, ya...", recuerda Antonia Guevara, madre del menor.

El niño pintor de Málaga sale de casa camino de la galería de arte, atraviesa el portal y desaparece para siempre. El periodista José Manuel Alday profundiza en el caso y reconstruye el trayecto de debería haber hecho el niño. "Tendría que haberse dirigido a la parada de autobús, que se encuentra a unos 400 metros. No obstante, ningún conductor recuerda haberlo visto, la Policía preguntó a todos y ninguno lo vio subir", relata.

El niño pintor es generoso con sus cuadros y los entrega sin problema, como hizo con una cofradía, pero al mismo tiempo deja muestras de su particular carácter.

"Un día le pregunté si me hacía un dibujo y él me contestó que no le gustaba que le exigieran que dibujara, que él lo hacía cuando veía algo que le gustaba dibujar. Parecía que hablaba con un adulto, sus compañeros decían que él hablaba con los mayores porque en la academia donde pintaba había muchos", comenta María Ramos, exdirectora de su colegio. La Policía investiga el mundo de adultos en el que se mueve el niño pintor y no encuentra nada.

Juan Antonio O'Donell, exinspector de Policía que participa en la investigación, sostiene que se buscó al menor incluso fuera de España. "Se buscó a David Guerrero en varios países. Hubo una llamada avisando de que había sido visto en Lisboa porque había un niño con sus mismas características y con una edad muy parecida pintando en el suelo. Se fue a Lisboa, se identificó al menor y, por desgracia, no era David", lamenta.

Sin embargo, O'Donell revela que hay una pista que no se pudo agotar por distintos escollos que fueron surgiendo: un ciudadano suizo: "La pista sobre ese hombre nace en un hotel de Málaga donde trabaja una camarera que encuentra en la mesa de la habitación de un ciudadano suizo una servilleta donde está escrito el nombre del niño y su barrio".

La Policía consigue una imagen de este señor e información con la que tirar del hilo.

Precisamente, el día que David Guerrero desaparece, da una caricatura a una amiga, que recuerda así el momento: "Estábamos en clase de dibujo y le pedí que me hiciera un regalo. En ese instante, él me entregó una caricatura. Al verla, le pregunté quién era el señor, pero él bajó la mirada y me dijo que no lo sabía".

La caricatura que el niño pintor de Málaga da a su amiga y la imagen del ciudadano suizo, en palabras del exinspector de Policía, guardan muchas similitudes: "Estoy convencido de que la imagen pertenece a este señor".

"He tenido acceso a determinadas cuestiones relacionadas con la caricatura y al comparar los surcos de expresión, lo que vulgarmente se llaman patas de gallo, vemos que coinciden casi milimétricamente; la forma de la oreja es también muy similar y hasta la calva tiene mucha similitud", justifica.

Dibujo del niño pintor de Málaga y ciudadano suizo investigado por la Policía en el caso

El investigador revela que la camarera informó a la Policía de la servilleta que encontró tres años después y también les dijo que "por sus tendencias estéticas, el ciudadano suizo se dedicaba a fotografiar a los niños por la calle, pidiéndoles permiso, y guardaba sus imágenes".

A pesar de los indicios, la mala suerte deja esta pista en un callejón sin salida. La Policía únicamente puede investigar sus pertenencias y su entorno familiar en Suiza. El hombre muere en Marruecos y las autoridades del país no autorizan la investigación.

A pesar de que la familia del niño pintor de Málaga lo da por muerto 29 años después de su desaparición para poder repartir la herencia tras el fallecimiento de su padre, su madre está convencida de que sigue vivo.

*El contenido al que hace referencia la información forma parte de un programa de 2017 que laSexta ha vuelto a emitir este viernes.