Animales y tráfico

Las 5 recomendaciones de la DGT para reducir los accidentes de tráfico con animales

Ante el constante incremento de siniestros con fauna en nuestras carreteras, la DGT ha lanzado una guía pionera para reducirlos con recomendaciones clave para evitar los choques con animales.

Señal que advierte de peligro por presencia de animales en carreteraSeñal que advierte de peligro por presencia de animales en carreteraPxhere

Los accidentes provocados por animales salvajes o domésticos suponen un problema creciente en las carreteras españolas. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), en 2024 se registraron más de 35.000 siniestros por presencia de fauna, lo que representa aproximadamente un tercio del total de los accidentes de tráfico en carretera.

A pesar de su volumen, la mayoría de estos siniestros no presentaron consecuencias graves en cuanto a víctimas se refiere, ya que, como subraya el informe, únicamente en el 1,5% de los casos se registró algún tipo de víctima, lo que pone de manifiesto su baja gravedad, pero alta frecuencia.

Para hacer frente a esta situación, la DGT ha presentado una guía técnica que recoge propuestas concretas para reducir los accidentes de tráfico con animales, inspirándose en experiencias internacionales de países como Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón, Alemania o Francia. y adaptándolas a la realidad de las carreteras españolas.

Seguridad vial y coste medioambiental en el foco

La guía parte de una constatación: los accidentes con animales no pueden entenderse como episodios puntuales, si no que son el reflejo de transformaciones profundas en el uso del suelo, la expansión de la fauna salvaje y la convivencia cada vez más estrecha entre infraestructuras humanas y entornos naturales.

Especies como el jabalí, el corzo o el ciervo protagonizan la mayoría de estos choques, sobre todo en las primeras y últimas horas del día, cuando la visibilidad se reduce y el tráfico discurre con menos vigilancia. Además, tal y como la guía apunta, en 2024, más del 70% de los atropellos a fauna ocurrieron en carreteras convencionales, muchas sin medidas específicas de protección.

El incremento de este tipo de siniestros ha generado no solo preocupación en términos de seguridad vial, sino también una llamada de atención sobre los efectos colaterales: suponen un coste medioambiental, social y económico elevado, afectando también a especies amenazadas.

Los datos de 2024

De todos los siniestros con animales registrados en 2024, el 88% se concentraron en carreteras convencionales, donde los niveles de protección y control del entorno suelen ser menores que en las vías de gran capacidad, cuyos accesos son los principales puntos de entrada de fauna a la calzada.

El tipo de siniestro más común fue atropello a animales, siendo el 98% de los casos. En cuanto al tipo de animales implicados, el 86% de los siniestros implicó a animales silvestres, destacando el jabalí como la especie más frecuente (42%), seguido del corzo (32%) y, en menor medida, los animales caninos (8%).

Por zonas geográficas, el mayor número de siniestros con implicación de animales se produjo en la España despoblada y en la España Verde, siendo Galicia, Castilla y León y Castilla la Mancha las comunidades más afectadas. Asimismo, los meses de otoño e invierno, suelen ser los que mayor número de siniestros registran.

Cómo evitar accidentes de carretera con animales

Para reducir la siniestralidad y evitar en la mayor medida posible los accidentes con animales, la guía incluye acciones estructuradas en cinco grandes bloques: intervenciones dirigidas al conductor, a los propios animales, medidas de separación física, soluciones para la permeabilidad ecológica y otras iniciativas complementarias.

Actuar sobre la conducta del conductor: tecnología, avisos visuales y mejora de la visibilidad

Una de las guías de actuación más relevantes se centra en el comportamiento del conductor, con medidas como la mejora de la señalización, incluida la señal P-24, y el uso de elementos visuales de alto impacto.

En tramos de riesgo, se recomienda recurrir a técnicas de neuromarketing con imágenes llamativas y símbolos fácilmente reconocibles. Además, sistemas inteligentes de señalización dinámica que detectan la presencia de animales en tiempo real mediante sensores térmicos o visión artificial, y que ya se encuentran activos en zonas como Girona, Castilla y León o La Rioja.

Estas acciones se completan con la limpieza de márgenes, paneles con limitaciones de velocidad variables y sistemas de alerta en vehículos que advierten sobre riesgos en la vía.

Tecnología y barreras sensoriales para mantener a la fauna alejada de las carreteras

Además de las intervenciones dirigidas a los conductores, se están implantando soluciones tecnológicas para evitar que los animales se acerquen a la calzada. Entre las más destacadas figuran los disuasores visuales como los reflectores o prismas que desvían la luz de los vehículos así como los sistemas acústicos que emiten ultrasonidos activados por el paso del tráfico.

Estas medidas se complementan con barreras olfativas basadas en feromonas o repelentes, que crean una línea de contención efectiva sin necesidad de estructuras físicas.

Barreras y pasos seguros, claves para evitar la entrada de fauna en carretera

El vallado cinegético continúa siendo una de las soluciones más extendidas para evitar el acceso de fauna silvestre a la red viaria. No obstante, su eficacia aumenta cuando se acompaña de pasos específicos para animales, como túneles, pasos elevados o rampas de escape, que permiten su movilidad sin invadir la calzada.

También, sistemas que facilitan la salida de animales atrapados, como puertas de retorno, escotillas o pasos canadienses. En comunidades como Asturias, Galicia o Castilla y León, se están probando vallados virtuales que combinan luz y sonido activados por sensores térmicos para disuadir la entrada de fauna en puntos críticos.

Infraestructuras verdes para garantizar la permeabilidad de la fauna

A estas medidas se suman las infraestructuras verdes, esenciales para garantizar la permeabilidad ecológica del territorio. Los ecoductos, que son puentes cubiertos de vegetación, permiten que los animales crucen por encima de las carreteras sin exponerse al tráfico. También se han habilitado pasos inferiores, túneles para pequeños mamíferos y estructuras adaptadas a distintas especies.

En zonas especialmente sensibles, como rutas migratorias, se han instalado pasos a nivel señalizados que permiten el cruce regulado de la fauna, evitando el aislamiento de poblaciones y preservando la biodiversidad.

Medidas complementarias de protección y seguridad

Por último, la guía incluye iniciativas transversales que, aunque no están directamente relacionadas con el comportamiento de los animales o de los conductores, refuerzan la seguridad en carretera. Una de ellas es la instalación de Sistemas de Protección para Motoristas (SPM), que además de reducir el riesgo de lesiones en caso de accidente, actúan como barrera disuasoria para impedir que animales, como los jabalíes, accedan a la calzada.

Estas medidas adicionales ayudan a cerrar el círculo de prevención, aportando una capa más de protección tanto para los usuarios de la vía como para la fauna.