Populismo en el seísmo
"¿Cómo es posible un 'hijoeputa' balón, mientras los niños mueren de hambre"?: los colombianos explotan contra De la Espriella tras el terremoto
¿Qué han dicho? "Mientras tanto, los niños están allá, en el hospital, en la clínica. Aquí tenemos crisis en la salud, en educación... Se cayeron 26 colegios. ¡26 colegios!". "¿Cómo es posible que la gente reciba un 'hijoeputa' balón, mientras los niños se están muriendo de hambre?", se cuestiona un joven en Buenaventura.

Resumen IA supervisado
Hace una semana, un terremoto de magnitud 7,4 golpeó Colombia, dejando cerca de 300 muertos y 143 desaparecidos. La gestión del presidente Abelardo de la Espriella ha sido fuertemente criticada por rechazar ayuda internacional y repartir balones de fútbol en lugar de suministros esenciales. Solo ha aceptado apoyo de países con líderes ultras, como Israel, cuyo equipo de rescate ha sido acusado de hacer acto de presencia para mejorar su imagen sin contribuir realmente. Los ciudadanos, especialmente en Buenaventura, están indignados ante la falta de atención a necesidades urgentes como salud y educación.
* Resumen supervisado por periodistas.
Se cumple una semana del terremoto mortal de Colombia, que azotó el país con una magnitud de 7,4 y se multiplican las críticas a la gestión de su presidente. Abelardo de la Espriella ha dicho no a demasiados países que querían enviar tanto ayuda humanitaria como equipos para los rescates bajo los escombros tras el sismo. Ahora, se ha dedicado a repartir balones de fútbol entre la población. Ellos necesitan otro tipo de ayuda.
Porque De la Espriella solo ha aceptado la ayuda de otros países gobernados por líderes ultras. Como él. Es el caso de Israel y Benjamin Netanyahu, aunque su solidaridad no ha llegado hasta este fin de semana a Colombia. Y ojo, porque sus militares se han presentado allí asegurando que iban a colaborar en labores de rescate. La realidad es que muchos colombianos están denunciando que los israelíes han hecho acto de presencia para blanquear su imagen ante el mundo. Que tras unas cuantas imágenes, se han marchado, sin más.
Pero quizás, y con razón, la imagen y la acción que más ha molestado a los colombianos, que han perdido a sus familiares y sus hogares, es la de su recién estrenado presidente repartiendo balones de fútbol.
Abelardo de la Espriella ha apostado por tirar balones fuera, pero literalmente. Tras presentarse en una rueda de prensa sobre las víctimas del terremoto lanzando besos y riéndose, ahora se ha presentado en una de las zonas más afectadas para hacer propaganda, para regalar balones en los que ha estampado un logo y un mensaje: "Defensores de la patria".

Los ha lanzado desde su coche, sin entrar mucho sobre terreno, y las críticas ante lo esperpéntico de lo vivido han estallado. "¿Cuántos millones se gastaron en poner un maldito logo a ese balón que está ahí?", ha preguntado entre gritos de angustia e indignación un joven colombiano.
"Mientras tanto, los niños están allá, en el hospital, en la clínica. Aquí tenemos crisis en la salud, en educación... Se cayeron 26 colegios. ¡26 colegios!", ha continuado este chico, que no puede creer que el presidente de Colombia llegue con balones y no con medicinas, alimentos y más equipos de rescate y reconstrucción.

Los colombianos están enfadados. "¿Cómo es posible que la gente reciba un 'hijoeputa' balón, mientras los niños se están muriendo de hambre?", se cuestionan los habitantes de Buenaventura, uno de los municipios más humildes del país y también de los más afectados por el terremoto.
El balance total de muertos por el terremoto de 7,4 en Colombia ya roza los 300 muertos y aún quedan por encontrar 143 cuerpos bajo los escombros. A esto hay que sumarle los casi 4.200 heridos y los más de 185.000 personas que se han visto afectadas.
Así, mientras que De la Espriella hace propaganda, los escombros están siendo retirados por los propios colombianos y por rescatistas solo de países afines al ultrapresidente de la República colombiana. Aliados, recordemos, como los israelíes, que dicen estar recuperando cuerpos sin mostrar una sola mota de polvo en sus uniformes. Porque la verdad es que están grabando vídeos para luego huir entre abucheos.