Vivimos una época inusual en términos de vivienda. La demanda es tal que los pisos vuelan y apenas hay capacidad de negociación. Lo comprobamos de primera mano: visitamos una casa en venta en Madrid de dos habitaciones, con piscina y plaza de garaje.

El piso está valorado en más de 400.000 euros, así que decidimos pensárnoslo un poco. Pero llegamos tarde y, pasados unos días, el agente inmobiliario nos informa de que la casa se vendió tres días después de estar a la venta.

Así nos lo confirma también Francisco Iñareta, portavoz de Idealista, quien apunta a que el 15% de las casas que se vendieron el pasado mes de febrero llevaban menos de una semana en el mercado.

En el caso de Madrid y Barcelona, este porcentaje asciende al 21 y 29% respectivamente, siempre y cuando tengan un precio acorde con el mercado, añade Ferrán Font, portavoz de Pisos.com. Aunque los demás no es que estén mucho más, pues según Forn, el resto de pisos "estuvieron aproximadamente un mes, y al cabo de cuatro meses el 60% ya no estaba disponible".

Esta carrera por la caza de viviendas provoca que cada vez pidamos menos rebaja, en torno al 5%, como cuenta Teresa, que acaba de comprar su piso: "Pagas lo que se te pide por miedo a que te lo puedan quitar". En febrero de 2022 se vendieron un 24% más de casas que en el mismo mes de 2021, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Con la pandemia han cambiado nuestro

¿Estaremos como en 2008?

Esta situación está generando el miedo a estar viviendo una nueva burbuja inmobiliaria, que junto a la subida del Euríbor y la previsión de subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, aventura un encarecimiento de las hipotecas en los próximos meses o años.

El Euríbor, principal índice de referencia para las hipotecas de tipo variable, lleva tres meses de subidas ininterrumpidas que lo han devuelto a valores positivos después de cinco años en negativo, una situación inusual en la historia de este indicador.

En los próximos meses las personas con hipoteca variable verán cómo sus cuotas aumentan, si bien los expertos consultados por laSexta no auguran una situación semejante a la de la crisis inmobiliaria de 2008, pues ahora el empleo se encuentra estable y en crecimiento y el nivel de endeudamiento de partida es menor que en los