por las 45 víctimas
Huelva despide a las víctimas de Adamuz con los reyes junto a familiares y supervivientes como protagonistas frente a una política en tregua y de perfil
¿Por qué es importante? Durante el acto ha hablado Liliana Sáez, quien perdió a su madre en el accidente y ha destacado: "Somos las 45 familias que cambiarían todo el oro de este mundo que ahora no vale nada por poder mover las agujas del reloj tan solo 20 segundos. Y también somos las 45 familias que lucharán por saber la verdad, porque solo la verdad nos ayudará a curar esta herida que nunca cerrará. Sabremos la verdad. Lucharemos para que nunca haya otro tren".

Huelva ha despedido la tarde de este jueves con un funeral religioso presidido por los reyes, que han llegado en helicóptero, a las 45 víctimas mortales, 28 de ellas vecinos de distintos municipios de la provincia, del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), tras posponerse el homenaje de Estado rechazado por las familias. La misa ha empezado poco después de las 18:00 horas en el Palacio de Deportes Carolina Marín, y a ella se estima que han acudido más de 300 familiares de los fallecidos, que han ocupado un lugar preferente, y las primeras filas han estado ocupadas por heridos y supervivientes. Además, ha estado oficiada por el obispo de la diócesis, Santiago Gómez Sierra, junto al presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, y el obispo emérito, José Vilaplana.
Las familias, los reyes y miles de personas han querido rendir este jueves homenaje a las 45 víctimas mortales que perdieron la vida en el accidente ferroviario en Adamuz. Mucho dolor entre los familiares y una exigencia que ha verbalizado Liliana Sáez, cuya madre, Natividad, murió en la tragedia, y solo ha reclamado una cosa en nombre de las 45 familias de los fallecidos: que se sepa toda la verdad, de principio a fin. Solo así, ha asegurado, podrán intentar curar la herida.
"Somos las 45 familias que cambiarían todo el oro de este mundo que ahora no vale nada por poder mover las agujas del reloj tan solo 20 segundos. Y también somos las 45 familias que lucharán por saber la verdad, porque solo la verdad nos ayudará a curar esta herida que nunca cerrará. Sabremos la verdad. Lucharemos para que nunca haya otro tren", ha dicho Liliana entre la emoción, las lágrimas y los aplausos de los asistentes. Después de sus palabras, que ha pronunciado junto a su hermano Fidel Sáez, todo el Palacio de los Deportes Carolina Marín de Huelva se ha puesto en pie para apoyarles y compartir su dolor.
Al acto han asistido el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, a quienes las cámaras han capturado en su llegada. No ha sido el caso de los miembros del Gobierno presentes, la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, y los ministros de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y Agricultura, Luis Planas, quienes han entrado por una puerta distinta sin que las cámaras registraran su llegada hasta una vez dentro del recinto.
En cuanto ha terminado el oficio, los reyes se han acercado a los supervivientes y a las familias de los fallecidos para darles el pésame y mostrarles su cercanía. El rey ha cogido lo que ha parecido una carta de una de las nietas de Natividad, la madre de Liliana, que ha dado voz a todas las víctimas en el funeral. También Juanma Moreno ha saludado a algunas de las víctimas tras el acto.
Entre las víctimas se han visto aún evidentes signos de las heridas sufridas en el accidente, ha habido apósitos visibles, sillas de ruedas y semblantes serios, aunque reconfortados al paso del saludo de los reyes. Uno hombre portaba, por ejemplos, el retratado de su esposa fallecida. Los reyes han saludado a los alrededor de 300 familiares del pabellón y, al acabar, han recibido un sonoro aplauso.
En las primeras filas de esta misa funeral han estado los familiares de los fallecidos y los supervivientes, los que ya han sido dados de alta porque 18 continúan todavía ingresados, cuatro de ellos en la UCI. Los políticos han sido relegados a una grada lateral, en un segundo plano. Y entre ellos ha destacado un gesto: los miembros del Gobierno presentes y Feijóo se han dado la paz enterrando los reproches de las últimas horas. Los políticos han mostrado un perfil bajo para dar todo el protagonismo a quienes se lo merecían: las víctimas.
Los primeros en llegar, pasadas las cinco y media de la tarde, han sido Feijóo y Juanma Moreno. A las puertas del pabellón les esperaba para recibirles el obispo de Huelva con el que han intercambiado unas breves palabras. Una vez dentro, se dirigían a su sitio en la primera fila dela grada. Ambos separados por un espacio de tres asientos reservados para los ministros, que han llegado minutos más tarde por una puerta adyacente buscando la máxima discreción posible.
Cuando ha llegado el momento de sentarse, se ha visto un intercambio de saludos con los representantes del PP, aunque, como han dejado claro los familiares y las víctimas, los políticos no eran los importantes. "El tema político creo que no es el momento", declaraba una mujer antes de la misa. "Creo que se merecen que estemos aquí y que no politicemos algo tan bonito como espero que sea", agregaba otra, dejando claro que cuanta menos crispación, mejor.
Aunque volviendo a lo que ocurría dentro, la elegida para hablar en nombre de las víctimas sí que ha dejado un recado. "Permitidme una crítica a la lentitud de la información, pues creedme, es mejor saber que imaginar", ha dicho Liliana, quien ha pedido que se sepa todo lo que pasó. Un mensaje que también ha hecho suyo el obispo de Huelva: "Es necesario esclarecer la verdad de lo ocurrido y actuar con justicia". Minutos después se vía una imagen inédita con María Jesús Montero buscando la mano de Feijóo para darle una paz que veremos cuanto dura
Para esta despedida, la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva, ha sido trasladada al Palacio de Deportes para presidir el altar, un gesto de gran calado simbólico en una ciudad de arraigada tradición mariana. La elección de este recinto, con capacidad para 5.000 personas, responde a la voluntad de las autoridades locales y eclesiásticas de permitir una asistencia masiva, superando las limitaciones de aforo de la Catedral de La Merced, donde inicialmente la diócesis de Huelva había previsto la celebración del funeral.
De hecho, sobre las 17:30 el recinto deportivo cerraba sus puertas para iniciar la ceremonia, pero, debido a las largas colas que rodeaban el Palacio de Deportes, se volvieron a abrir momentáneamente minutos después para dejar pasar a más ciudadanos que querían dar su último adiós a las víctimas. En total, el Ayuntamiento ha comunicado a laSexta que han acudido más de 4.000 personas, entre ellos unos 350 familiares.
El obispo de Huelva ha hecho durante el funeral un llamamiento a esclarecer la verdad de lo ocurrido en el siniestro y a actuar con justicia para que en el futuro se eviten tragedias semejantes. En la homilía del funeral, ha destacado también la necesidad de un compromiso de la sociedad entera y de quienes tienen responsabilidades públicas para que se esclarezca la verdad, de tal forma que el sacrificio de las víctimas y sus familias "no sea olvidado y para que, en la medida de lo posible, se eviten tragedias semejantes en el futuro". Porque -ha recalcado- "el sufrimiento de estas familias no va a terminar cuando se apaguen los focos o se acallen las noticias de este luctuoso suceso".
Gómez Sierra ha señalado cómo la tragedia del accidente ferroviario en Adamuz ha sido un golpe inesperado que ha dejado a la sociedad española sumida en el duelo por las víctimas mortales y con preocupación por los heridos y los familiares. Ha destacado la presencia de los reyes como un gesto de cercanía y solidaridad con las familias de las víctimas "y con toda la sociedad de Huelva, Andalucía y de toda España, conmocionada por esta tragedia", y ha agradecido además la presencia de las demás autoridades en "estos días de dolor compartido". También ha dado las gracias a los que acudieron en primer lugar: los vecinos de Adamuz, a los equipos de emergencia, sanitarios, fuerzas de seguridad, voluntarios y personal de apoyo.
Antes de la comunión se ha leído el nombre de todas las víctimas, sin embargo, en un momento de confusión, ha habido nombres que no se han pronunciado ante el malestar de los familiares, que se han quejado. Poco después han pedido disculpas y han terminado de pronunciar el nombre de las 45 víctimas.
"Somos las familias a las que se les paró el reloj a las 19:45 de aquella fatídica tarde"
Durante la ceremonia, Liliana Sáez, junto a su hermano Fidel, ha agradecido el funeral, "el único que cabía en esta despedida", ha resaltado. "Andalucía es un pueblo creyente. Gracias, incluso, a los que lo hacéis por agenda. Gracias al pueblo de Adamuz que, sin pensar en las consecuencias, no dudaron en sumarse al caos de los hierros, retorcidos de la sangre, del dolor y de las lágrimas", ha dicho.
También ha dado las gracias a los cuerpo de seguridad y emergencias, "que acudieron prestos como siempre a la llamada e hicieron lo que pudieron con la información y los medios de los que disponían. Gracias a la sanidad andaluza, sin duda sostenida por los profesionales que la integran". "Permitirme no obstante, una crítica a la lentitud de la información, pues créanme, es mejor saber que imaginar", ha agregado sin embargo.
"Querida Pilar, queridos alcaldes, habéis demostrado que hay que ser grandes como personas para poder ser grandes como servidores públicos. Infinitas gracias a Huelva, nuestra querida ciudad, que no ha dejado de arroparnos", ha dicho. "Ellos no solo son los 45 del tren. Ellos eran nuestros padres, madres, hermanos, hijos o nietos. Ellos no eran los 45 del tren, ellos eran parte de una sociedad tan polarizada que empezó a desquebrajarse hace mucho tiempo y no nos estamos dando cuenta. Son los 45 del tren y nosotros somos las familias a las que se les paró el reloj a las 19:45 de aquella fatídica tarde", ha pronunciado emocionada. "Somos las 45 familias que lucharon por saber la verdad, porque solo la verdad nos ayudará a curar esta herida que nunca cerrará. Sabremos la verdad. Lucharemos para que nunca haya otro tren", ha afirmado.
Este funeral religioso, en principio concebido como una celebración más íntima surgida del deseo de la diócesis de Huelva de despedir a los fallecidos, ha adquirido una mayor relevancia después de que se pospusiera eel homenaje de Estado previsto inicialmente para el próximo sábado 31 de enero. Ese homenaje fue acordado inicialmente por los presidentes del Gobierno, Pedro Sánchez, y de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, apenas tres días después del accidente, pero el pasado día 25 anunciaban su aplazamiento sin nueva fecha. Aunque el Ejecutivo central aludió oficialmente a la "falta de disponibilidad" de las familias, algunos afectados han mostrado su malestar hacia la gestión de la catástrofe y el rechazo al carácter estrictamente laico que se pretendía dar al acto original.
La alcaldesa de la ciudad, Pilar Miranda, también presente, subrayó que este acto responde al deseo mayoritario de las familias de despedir a sus seres queridos "desde la fe y de manera abierta a toda la ciudadanía". Para facilitar el desplazamiento de los vecinos, el Ayuntamiento ha habilitado un dispositivo de autobuses urbanos gratuitos que conecta los distintos barrios con el pabellón.
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