17M

Andalucía como termómetro estatal: esto es lo que se juegan Sánchez, Feijóo, Abascal y Díaz en las elecciones del 17M

¿Por qué es importante? El próximo domingo 17 de mayo todos los partidos de la política española se la juegan. Lo que ganen y lo que pierdan, no obstante, lo decidirán siete millones de andaluces convocados a las urnas.

Andalucía como termómetro estatal: esto es lo que se juegan Sánchez, Feijóo, Abascal y Díaz en las elecciones del 17M
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El próximo domingo 17 de mayo todos se la juegan. Andalucía acude a las urnas. Por un lado, está el líder socialista, Pedro Sánchez, y su estrategia de poner ministros como candidatos autonómicos, como es el caso de María Jesús Montero. Se trata de una persona de su máxima confianza, siendo las elecciones un plebiscito a su gestión.

Por otro lado, está el Partido Popular (PP), que mide su fuerza en estos comicios, pues se juega una segunda mayoría absoluta en un feudo tradicionalmente de izquierdas. De hecho, no la tiene atada y podría depender aún más de la ultraderecha. También se la juega Vox, tras el pinchazo de la burbuja en las elecciones de Castilla y León. Además, la izquierda a la izquierda del PSOE comprobará si sus resultados arrojan esperanza de que aún sigue con vida.

De hecho, que un líder nacional se implique más o menos en una campaña autonómica demuestra cuánto se juega a nivel estatal. Y en Andalucía les hemos visto mucho, por ser la comunidad más poblada y porque estas elecciones son probablemente el último plebiscito antes de las próximas generales. La suerte está echada, arranca la partida y esto es lo que apuesta cada uno de ellos. En la comunidad que más ejerce tradicionalmente de termómetro estatal, cada uno ha meditado de forma milimétrica su estrategia.

Con la de este viernes en cierre de campaña, han sido siete las veces en las que el líder 'popular' Alberto Núñez Feijóo ha viajado a la región. Eso sí, casi todas por separado, para dejar espacio a su candadita Juanma Moreno. Y es que su éxito consolidaría el modelo moderado del PP. Además, Génova necesita esa mayoría para convencer a potenciales votantes de que la ultraderecha no tendría por qué entrar en la ecuación estatal. A ello se suma que sería el anticipo de un Feijóo presidenciable.

Por su parte, el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha estado hasta en cuatro ocasiones arropando con su presencia a su candidata, consciente de que les es casi imposible recuperar un feudo perdido, tradicionalmente socialista. No obstante, Ferraz también sabe que evitar el peor resultado de su historia en Andalucía significaría, al menos, validar la gestión de su Gobierno y su apuesta por esos ministros candidatos -teniendo en cuenta que sacrificó a quien fuera su mano derecha-. De no sufrir una debacle, los socialistas demostrarían que aún tienen capacidad de movilización y así recuperar parte del poder territorial cuyo fracaso precipitaron las últimas generales.

Y como en cada convocatoria autonómica, el protagonismo en la ultraderecha se lo ha llevado el líder de Vox, Santiago Abascal. El de Bambú ha estado recorriendo la región de punta a punta durante 14 días, ensombreciendo a su candidato y con el objetivo de evitar la mayoría de Juanma Moreno. Sí, de demostrar que el PP les seguiría necesitando incluso en Moncloa y que mantienen espacio político propio. En definitiva, más presión a nivel nacional.

Todo lo contrario sucede en la izquierda. La líder de Sumar, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, tuvo que cancelar su único acto por un percance. Eso sí, ante su ausencia, no ha faltado ninguno de sus ministros. Con las izquierdas divididas, un buen resultado permitiría a la de Ferrol defender que su espacio sigue vivo, conservar presencia territorial y amortiguar las dudas sobre el futuro de Sumar. Ahora bien, quién gane y quién pierda en este juego lo decidirán siete millones de andaluces.

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