Más del 90% de las dietas que se empiezan fracasan y septiembre es el mes por excelencia para iniciar una. Sin embargo, para conseguir nuestro objetivo de adelgazar y que nuestra dieta sea efectiva hemos de tener en cuenta una serie de factores y de hábitos.

Lo más importante: hacer un plan o una dieta personalizada, que se adapte a ti y a tus ritmos de vida. Por ello, es importante antes de nada, destacar el riesgo de seguir una dieta milagro, esas que te prometen bajar de golpe o muy rápido muchos kilos.

"Lo primero que tienes que hacer si quieres adelgazar es desconfiar de todas aquellas dietas milagro", afirma a laSexta.com la dietista-nutricionista Leticia Garnica (@dietistaynutricionista). Porque "cuando bajamos de peso muy rápido es porque estamos perdiendo mucho líquido y muchas veces, también, músculo. Y tenemos que pensar que la grasa es más lo que abulta que lo que pesa", añade.

También estas dietas milagro no suelen ser completas en nutrientes y son exageradamente bajas en calorías "lo que puede provocar una bajada de peso de masa magra y no de masa grasa, que es realmente lo que queremos y necesitamos perder. Además, muchas de estas dietas están prescritas por personas sin los conocimientos suficientes", sostiene la experta.. Además y como explicamos en este artículo, en las dietas no tenemos que pasar hambre ni pasarlo mal.

Y por último, debemos saber que cuando hacemos una dieta de adelgazamiento no sólo pretendemos perder los kilos que nos sobran sino aprender buenos hábitos de comida saludable para que podamos mantener un peso sano y llevar estilos de vida saludable. Y las dietas milagro no enseñan a comer y además es muy probable que después de perder rápidamente muchos kilos consigamos de nuevo ganarlos también muy rápido. O lo que es lo mismo: sufrir ese temido efecto rebote.

Claves para que una dieta sea eficaz y funcione

Una dieta eficaz no sólo te hará perder peso de forma paulatina y evitando el efecto rebote, sino que también nos enseñará buenos hábitos de alimentación.

"Porque ese peso hay que mantenerlo, por lo que es fundamental escoger las bases adecuados de una dieta sana porque si no padeceremos el efecto rebote, porque no habremos aprendido a comer sano, con la regla del 80-20, es decir, el 80% del tiempo nuestra dieta ha de ser sana y el 20% restante podemos comer lo que queramos o darnos ciertos caprichos", afirma Garnica. De este modo, es importante tener en cuenta tres claves fundamentales.

1. Dieta personalizada y adaptada a cada persona

Es fundamental que la dieta esté personalizada a los gustos, ritmos y vida y características físicas de cada persona para que no abandone y la dieta se pueda mantener en el tiempo. "Por eso, los nutricionistas tenemos que escuchar muy bien a nuestros pacientes cómo es su vida: su trabajo, si hace o no ejercicio, el tiempo que tiene, sus gustos culinarios, etc. para poder adaptar esa dieta. Porque no se trata de restricción sino de saber qué comer", explica Garnica. E ir así sentando las bases de un alimentación sana y de cómo serán a partir de ahora sus hábitos de alimentación.

De este modo, "nuestro papel como profesionales es conseguir que la persona tenga para siempre unos hábitos saludables dentro de su ritmo de vida y sus características. Nosotros tenemos que hacer un plan para ayudar a la persona a bajar esos kilos pero luego tenemos que ser capaces de mantener en el tiempo esos buenos hábitos que vamos a adquirir con ese plan personalizado", añade la experta. Y por supuesto no eliminar de la dieta ningún grupo de alimentos.

2. Hacer ejercicio físico de forma regular

Es fundamental siempre acompañar un plan de alimentación con ejercicio físico. "Pero la práctica de ejercicio hay que tomarla como un modo de vida, es decir, tenemos que incorporar en nuestro día a día, el comer bien -una alimentación sana- y la práctica de ejercicio", afirma la nutricionista.

No se trata de hacer un deporte concreto o de tener que llegar a hacer una maratón sino de hacer ejercicio de forma regular. Practicarlo como rutina. De hecho, como hemos comentado en otros temas, una de las claves para fomentar el hábito del ejercicio físico es elegir el que nos guste, porque de esta forma lo conseguiremos hacer más a menudo. Así, el mejor ejercicio es el que nos permite realizarlo de forma regular.

3. Dormir lo suficiente y tener un buen descanso

El tercer pilar para sentar las bases de una buena salud, además de la alimentación sana y el ejercicio es el descanso. Es fundamental que durmamos las horas recomendadas y que tengamos un buen descanso. Porque esto también va a repercutir en nuestro peso.

Por ejemplo, hay hormonas implicadas directamente con los procesos de alimentación, como por ejemplo, "la grelina y la leptina que son las responsables de la saciedad o la sensación de hambre, que se van regulando mientras dormimos. Por lo que es clave tener un buen descanso", concluye la experta. No olvidemos además que según se ha demostrado, la falta de sueño repercute en el riesgo cardiovacular al aumentar factores de riesgo como la glucosa o la obesidad.