"¿Cómo pude meterme en esto?"
El rey Juan Carlos 'animó' a Urdangarin a comprar el palacete de Pedralbes que marcó el inicio del fin: "Chico, en ese piso no cabéis"
Jordi Évole rescata del libro de memorias de Urdangarin, que se publicará en unos días, un pasaje acerca del famoso palacete de Pedralbes que los entonces duques de Palma compraron en 2003, con una hipoteca altísima. El rey Juan Carlos fue uno de los que les animó a hacerlo.

Iñaki Urdangarin habla en Lo de Évole de uno de los momentos que marcaron un antes y un después en su vida pública (y mediática): la compra de la vivienda de Pedralbes que acabaría siendo conocida como el "palacete" por la prensa y la sociedad española.
Lejos de presentarlo como un simple cambio de domicilio, Urdangarin enmarca aquella elección dentro de un contexto muy concreto, tanto personal como económico. Principios de los años 2000, créditos fáciles, sensación de crecimiento constante y una etapa vital en la que todo parecía avanzar en la misma dirección. "Estamos en el año 2003/2004, en todos los créditos bajos. La gente va cambiando de casa, va intentando progresar y crecer. Te contagias de esta situación", explica, recordando un clima generalizado de optimismo.
A ese entorno se sumaba una situación familiar que empujaba al cambio. "El negocio te va muy bien. Los dos trabajamos y estamos esperando nuestro cuarto hijo y puedes empezar a atar cabos y decir bueno, pues a lo mejor en el piso estamos un poco más apretados", relata. La decisión, además, no fue tomada en solitario: "Recibimos una ayuda", puntualiza, aclarando después que procedía de "familiares", tanto por su parte como por la de la infanta Cristina. "Creían que era bueno para nosotros", justica hoy en elporgrama de laSexta.
Jordi Évole subraya cómo aquella casa terminó cargándose de un significado que iba mucho más allá. El cambio de estatus era evidente y la ubicación -una de las zonas más exclusivas de Barcelona- llamó la atención de los españoles. La prensa bautizó la vivienda como "palacete" y llegó a publicar que la hipoteca podía situarse entre los 15 y los 17.000 euros mensuales.
"Es que ahí no cabéis, chico"
El propio Urdangarin reconoce que hubo voces que reforzaron la sensación de que el salto era lógico. En su libro de memorias, que verá la luz dentro de unos días, recuerda un comentario del rey Juan Carlos sobre la vivienda anterior, que reproduce Évole en esta conversación: "Es que ahí no cabéis, chico".
Desde dentro, asegura, nada parecía fuera de lugar. "Empiezas a pensar, evidentemente, y crees que lo puedes hacer. Y aunque la hipoteca pueda ser alta en proporción, con los ingresos, era posible", afirma, insistiendo en que en ese momento no percibió la operación como imprudente o inapropiada. "No hicimos nada que no creo que estuviese bien", insiste. Pero después, le da otra vuelta: "Luego piensas realmente si todo esto era necesario. También con los problemas que nos ha traído. Quizás. Quizá no".
"Tú ya haces autocrítica. En ese momento tú te flipas de alguna manera", le refiere Évole. Urdangarin asiente. Su vertiginosa caída, del "yerno de España" al "chorizo de España", admite, cambia por completo la perspectiva. "Después piensas: '¿Cómo pude meterme en esto?'", concluye, resumiendo aquella etapa como una "vorágine" y un "ritmo frenético" que, reconoce ahora, no supo gestionar.
*Vuelve a ver Lo de Urdangarin parte 1 y parte 2 en atresplayer.com
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.