Franco 'recibió' el Pazo de Meirás en 1938, lo disfrutó cerca de cuatro décadas y su hija Carmen lo heredó tras su muerte en 1975.

Tres años después de que el dictador falleciera, un suceso sacude la tranquilidad de Meirás. El mayor símbolo de la opulencia de Franco es arrasado por las llamas.

Equipo de Investigación habló con el único periodista gráfico que consiguió captar las imágenes del incendio: Xosé Castro.

"Cuando llegué me encontré estaba todo abierto, en aquel tiempo no se oponían a que el fotógrafo estuviera al pie del cañón. Entré detrás de los bomberos para hacer las fotografías. Como muestran las imágenes en las repisas había objetos de porcelana de un valor extraordinario", relata.

Preguntado sobre el origen del fuego, recuerda que en aquella época se habló de un cortocircuito. "El personal que trabajaba allí dijo que se había cortado la luz, es muy difícil que haya un cortocircuito así. Además, se habló de la posibilidad de que impactara un rayo, pero no hubo tormenta", recuerda.

"Estábamos empezando una transición, era el año 1978 y se acababan de celebrar las primeras elecciones. No estaba el patio para andar revolviendo mucho ese fango", añade.

Imagen del interior del Pazo de Meirás tras el incendio en 1978

Sobre cuál fue el destino de los objetos que se sacaron del pazo, el fotógrafo considera que "los militares y el gobernador civil" tendrán la respuesta y destaca que "salieron camiones militares con los objetos, que habrían ido a parar a un almacén del Ejército".

Una de las fotografías de Xosé Castro dio la vuelta al mundo, era la de un retrato de Franco que logró salvarse del incendio gracias a dos hombres.

Equipo de Investigación logró contactar con uno de los hombres que soportaba el cuadro, era el guardia civil encargado de la seguridad del Pazo.

"Salvamos el cuadro, salvamos reliquias... todo lo que pudimos, todo el jardín estaba lleno de cosas", relata José Seijo, exjefe de Seguridad del Pazo de Meirás.

Acerca de dónde fueron a parar todo lo que salió de allí, Seijo asegura desconocer el destino: "No sé dónde llevaron los objetos".

Cuadro con la imagen de Franco salvado del Pazo de Meirás

Cuando pasaron 15 días del incendio, una amiga cercana a los Franco reveló una información clave sobre el paradero de las obras de arte. "Había muchos militares llevándose en camiones obras de arte que trasladaban al puerto de Muxía. Se mandaban a Francia. Les habían dado a los pescadores un donativo para que no aparecieran por allí en toda la noche. Al atardecer es cuando llegaron las camionetas cubiertas y se bajaron los lienzos. Un amigo vio sacar los lienzos y meterlos en un pequeño yate", sostenía.

Manuel Pérez Lorenzo, autor de 'Meirás: un pazo, un caudillo, un expolio', analizó lo ocurrido para Equipo de Investigación. "Tras el incendio, se menciona que, en concreto, Jean Marie Rossi habría vendido obras que habrían pertenecido a los Franco". Se refiere al exmarido de Carmen Martínez Bordiú, nieta del dictador.

Sin embargo, Pérez Lorenzo lamenta que no se haya podido seguir la pista de las obras. "No están catalogadas, no existe constancia de qué obras ocupaban las paredes del Pazo de Meirás. No sabemos cuál fue su paradero, no podemos certificar que la versión del incendio provocado sea cierta, porque, evidentemente es muy complicado, ni que si algún miembro, o exmiembro de la familia Franco, vendió después obras en el extranjero que procediesen del incendio u otras circunstancias. No lo podemos saber", zanja.

Por otro lado, el periodista Jaime Peñafiel recordó en Equipo de Investigación el incidente de Carmen Franco, hija del dictador, cuando intentó coger un avión con el bolso repleto de monedas de oro. Puedes verlo en el vídeo que se incluye a continuación.

*El contenido al que hacer referencia la información forma parte de un programa de Equipo de Investigación de 2020 que laSexta ha vuelto a emitir este sábado.