'Campamento Wyo'
Cristina Gallego resume con canciones el curso político: del "que la detengan" del juez Peinado al "amigos para siempre" de PP y Vox
Cristina Gallego se ocupa de las canciones del 'Campamento Wyo' y analiza el curso político, desde los escándalos que acechan al PSOE a los pactos de PP y Vox.

En el 'Campamento Wyo', Cristina Gallego es quien se encarga de las canciones y precisamente con música es como hace el repaso del curso político.
"La verdad es que hemos llegado al verano con un gobierno acorralado por los escándalos". A veces, señala, parece que va a la 'Desesperada', como Marta Sánchez, porque cuando no es Ábalos el 'Truhán', es Zapatero con sus sospechosos negocios y su caja fuerte. "Es una perla, una de mucho cuidao", que canta Rosalía.
También está la directora de la Guardia Civil por reunirse con Leire, por no hablar de la mujer de Pedro Sánchez y la instrucción del juez Peinado. Aunque para Cristina, más que una instrucción "es una obsesión" y no va a parar hasta "que la detengan" porque es "tan malvada y peligrosa que le han quitado el pasaporte".
Mientras tanto, desde el PP le dicen al PSOE "vete, no quiero verte, vete", mientras el presidente del Gobierno insiste en que "no, no, no nos moverán".
Sin embargo, Feijóo no se atreve a presentar una moción de censura porque "una y una, dos. Dos y una tres. No sale la cuenta porque falta un churumbel".
Lo que sí tiene es el apoyo de Vox, porque después de pactar en Extremadura, Aragón y ahora Andalucía, parece que son "amigos para siempre". Y claro, el Partido Popular ha tragado con la prioridad nacional y solo van a dar ayudas a la gente que grite "yo soy español, español, español".
Pero si hay alguien que está marcando el paso al PP es Aznar, que con su "el que pueda hacer que haga" demuestra que "sigue siendo el rey". Ayuso sería la reina. No pierde la ocasión de insultar a Pedro Sánchez con su "¿por qué no comes algo de fruta?". Siempre y cuando no está defendiendo a su ciudadano particular: "Me gusta mi novio, ¿por qué? Por lo rumboso".
Por otro lado, a la izquierda del PSOE la cosa está "malamente". Rufián ha intentado erigirse como la esperanza del progresismo diciendo "follow the leader", aunque, viendo las peleas que se traen, la unión de la izquierda sucederá "cuando los sapos bailen flamenco".
Un año político en el que los ciudadanos, entre tanta crispación, guerras, crisis de la vivienda y ahora estas olas de calor, no paran de gritar: "Y ya no puedo más, ya no puedo más, siempre se repite la misma historia".