El rey sin trono
Luis Alfonso de Borbón, el heredero del franquismo que se autoproclama rey de Francia: "Tuvo opciones a la Corona de España"
El contexto El hijo de Alfonso de Borbón reivindica el linaje de los Franco, su familia materna, y se hace llamar Luis XX. "Tiene una amalgama de sangres que no se ha dado nunca en la historia", asegura la periodista Pilar Eyre.

Resumen IA supervisado
Luis Alfonso de Borbón, descendiente de Luis XVI, se presenta como heredero de una monarquía desaparecida en Francia, reclamando el trono pese a que el país es una república. Aunque no tiene reconocimiento oficial, ha lanzado una web como supuesto jefe de la casa real francesa. Su obsesión por la monarquía nació tras la muerte de su padre, Alfonso de Borbón, en un accidente de esquí en 1989. En España, Luis Alfonso reivindica su linaje Franco, siendo presidente de la Fundación Francisco Franco. Su historia refleja las contradicciones de la aristocracia, siendo un monarca sin reino y símbolo de un pasado dictatorial.
* Resumen supervisado por periodistas.
Descendiente de Luis XVI, Luis Alfonso de Borbón se presenta como heredero de una monarquía desaparecida hace siglos. "Represento todos los valores que la monarquía trajo a Francia", asegura quien se hace llamar Luis XX. En los últimos años, ha reclamado abiertamente el trono de Francia, pese a que el país es una república desde hace más de dos siglos. Y es que, como resume Mamen Mendizábal en Anatomía de..., "Luis Alfonso de Borbón, como su padre, tiene nombre de rey pero no tiene trono".
Aun así, ha puesto en marcha una web personal como supuesto jefe de la Casa Real francesa y ha llegado a presentar en sociedad a su hija como "Alteza Real princesa Eugenia de Borbón", títulos que ni él mismo ostenta oficialmente.
Su obsesión dinástica nació tras la muerte de su padre, Alfonso de Borbón. Cuando falleció en un accidente de esquí en enero de 1989, Luis Alfonso heredó no solo su apellido, sino también sus aspiraciones a la Corona. En España no reivindica trono, pero sí linaje, el de los Franco. Porque si el trono español nunca fue una opción para él, sí quedó vinculado al apellido de su madre, Carmen Martínez-Bordiú, y a la herencia simbólica del franquismo en nuestro país. Tanto es así que él es el presidente de la fundación Francisco Franco.
El Borbón decapitado en una pista de esquí
El accidente que acabó con la vida de Alfonso de Borbón sigue siendo uno de los episodios más impactantes de la crónica monárquica reciente. Matías Prats lo cubrió casi en directo y recuerda en el programa de laSexta cómo le despertó de madrugada Francisco Fernández Ochoa golpeando la puerta de su habitación: "Levántate, que se ha matado Alfonso, el duque de Cádiz".
La escena era tan insólita que dio pie a todo tipo de rumores. El propio Prats describe el impacto de lo ocurrido: "Un Borbón, degollado completamente, la cabeza...". Más tarde relata con detalle el accidente: un cable suelto en la pista cercenó su vida. El sonido, dijeron los allí presentes, fue como el de una rama al romperse. "El cable resbala con su cuerpo y le hace tope en el cuello", añade el mítico periodista que horas después incluso llegó a sostener en sus manos el cable que segó la vida del aristócrata.

Aquella muerte, con solo 52 años, truncó la carrera del hombre que durante el franquismo fue uno de los posibles candidatos a la Corona. Según Pilar Eyre, "cualquiera de los dos podría haber sido rey", en referencia a Alfonso de Borbón y su primo Juan Carlos I. Ambos descendían de la misma rama borbónica, pero el padre de Alfonso, Jaime de Borbón, había renunciado a sus derechos.
Sin embargo, Alfonso nunca aceptó del todo esa renuncia y tejió una alianza decisiva con la familia Franco. Se casó con Carmen Martínez-Bordiú a los 21 años. Ese matrimonio era una jugada estratégica de Alfonso (y, apuntan algunos, de Carmen Polo) en la lucha por el trono. Para Pilar Eyre, las consecuencias de esa hipotética coronación habrían sido claras: "Tuvo opciones a la Corona y si eso hubiera llegado a suceder, el franquismo se hubiera alargado por los siglos de los siglos".
La tragedia no terminó ahí. Antes de perder a su padre, Luis Alfonso ya había sufrido la muerte de su hermano mayor, Francisco de Borbón, en un accidente de tráfico. Cuando murió su padre solo tenía 14 años.
La teoría de la conspiración
El accidente en la pista canadiense dio pie a teorías de conspiración durante años. La rapidez de la repatriación -el cuerpo llegó a España en menos de 48 horas- y la desaparición del empleado que manipulaba el cable alimentaron las sospechas. El paparazzi Lázaro Álvarez recuerda que "fue uno de los motivos que hizo creer a algunos que se lo habían cargado". También aseguró que "había duda de si había sido un accidente o un asesinato".
Para Matías Prats, lo ocurrido fue "rarísimo". "Encontrar la muerte en una pista de esquí es extrañísimo a no ser que sea un accidente de un corredor profesional, pero que un turista pierda la vida en esas circunstancias es rarísimo. Y de esa forma en la que nos habían contado que había muerto. ¿Un Borbón degollado? ¿Cómo había ocurrido aquello?", se pregunta hoy en este reportaje.
En aquellas primeras horas, "en la radio se habló de atentado y la Policía lo calificó de homicidio". Sin embargo, las fotografías tomadas en el lugar y el informe de la autopsia terminaron por desmontar la teoría criminal. Todo acabó con una demanda contra la estación de esquí, que pagó 100 millones de pesetas de indemnización a su único hijo con vida, Luis Alfonso.
A la muerte de su padre, el joven heredó mucho más que dinero. "En España ya era heredero del linaje de los Franco y en Francia, también heredó las aspiraciones de su padre al trono", resume Mendizábal.
Su genealogía es tan singular que el historiador Eduardo Juárez Valero la resume como un caso único. Pilar Eyre pone nombres y apellidos: "Es bisnieto de Alfonso XIII y de Franco, una amalgama de sangres que no se ha dado nunca en la Historia".
Mientras, en España, la familia Franco imitaba la pompa real. Eyre recuerda una anécdota reveladora: "Mi abuela, escandalizada, contaba que doña Carmen Polo, cada vez que iba al Liceo llevaba corona. Y decía: '¿Cómo se atreve a llevar corona cuando no es reina ni es nada?'".
La rivalidad entre Juan Carlos y Alfonso
La ambición de la mujer de Franco parecía evidente: convertir a su nieta y a Alfonso de Borbón en reyes de España. Por ello, muchos creen que ella intentó convencer a Franco para que dejara en la estacada a Juan Carlos I, aunque ya lo había nombrado príncipe. Al dictador le vino bien toda esta intriga para mantener a raya al joven Juan Carlos y que no devolviera el trono a su padre al poco tiempo de llegar a él. Por eso, Íñigo Ramírez de Haro, marqués de Cazaza en África, escritor y diplomático, desvela en este reportaje que cree que Franco jugó con ellos como con "dos marionetas".
De hecho, la rivalidad entre ellos acaparaba las portadas de la prensa de la época. No era ningún secreto la animadversión que ambos se procesaban. Una vida repleta de reproches que quedó en nada cuando Juan Carlos contempló el féretro de su primo, en el entierro tras el accidente. Su rostro lo decía todo. "Supongo que pensaba en todos los enfrentamientos que tuvo con él y en cómo todo desaparece con la muerte", reflexiona Eyre.
Sin embargo, la vida privada de Alfonso y Carmen se desmoronó. Según Pilar Eyre, Alfonso "la arrastraba a todas las ceremonias legitimistas y ella decía que nunca lo había pasado tan mal". Cuando ella decidió divorciarse y marcharse con otro hombre, el escándalo fue monumental para la sociedad de la época, muy marcada por la moral cristiana que impuso el franquismo. "Se convirtió en una de las mujeres más detestadas de España", recuerda Eyre.
Tanto es así que cuando murió su hijo mayor, Francisco, en un accidente de tráfico en el que también estaban Alfonso y su hijo pequeño, la prensa y la sociedad cargaron contra ella por querer tener la custodia temporal para poder cuidar de Luis Alfonso mientras su exmarido se recuperaba. Él mismo le interpuso una denuncia y concedió entrevistas a medios hablando de que Carmen quería quitarle a su hijo.
La 'quijotesca' cruzada de Luis Alfonso

Ya adulto, Luis Alfonso ha seguido reivindicando ese legado dual. En Francia, como aspirante borbónico; en España, como referente de sectores nostálgicos del franquismo. Durante la exhumación de Francisco Franco, cargó el féretro del dictador a hombros. Para Carmen Calvo, entrevistada también en este reportaje de Anatomía de..., "él juega a ese juego que ve en los actos de la ultraderecha".
El periodista francés, Mathieu de Taillac, corresponsal de 'Le Figaro' y 'Radio France', desvela lo que opinan los franceses sobre 'Alfonso XX' y asegura que, en quienes más interés despierta es en los medios de la extrema derecha.
Su historia resume como pocas las contradicciones de la aristocracia española: un hombre sin corona, sin reino y sin reconocimiento oficial, que sigue presentándose como monarca de una república y heredero simbólico de una dictadura. Un Borbón marcado por la tragedia y por un linaje imposible, el de dos mundos que ya no existen, pero cuya sombra sigue proyectándose sobre su apellido.
Además, en España, Luis Alfonso de Borbón habría heredado el ducado de Franco, pero todos los descendientes del dictador fueron despojados de su título en 2022 por la ley de Memoria Democrática. En 2025, el Gobierno comenzó los trámites para ilegalizar a la Fundación Francisco Franco. Su presidente no es otro que Luis Alfonso de Borbón.