Con apoyos suficientes o sin ellos, Pedro Sánchez no aplazará la votación de investidura. Para el presidente del Gobierno en funciones, "lo importante es que haya un gobierno cuanto antes".

Sin fecha fijada, su voluntad es que sea en julio y, según han adelantado fuentes del entorno de Sánchez a laSexta, estaría barajando la segunda o tercera semana.

Aspirando a un consejo de ministros monocolor, Sánchez mantiene su propuesta a Unidas Podemos, a quien ofrece "una cooperación institucional", donde la formación morada "tiene todo el derecho a verse representado en el ámbito de la administración pública".

Pero desde Podemos presionan para que haya un gobierno de coalición, apoyándose en los ejemplos autonómicos de Valencia, Baleares, La Rioja y Canarias. "Tiene que haber pactos de coalición, como ha demostrado Canarias", indica Victoria Rosell, diputada de la formación morada.

Cerrado precisamente el pacto en Canarias, que desaloja a Coalición Canaria del ejecutivo regional tras más de dos décadas, su posible apoyo se complica todavía más.

Quien ya ha salido de la ecuación es UPN, tras los movimientos en Navarra. EH Bildu, con su abstención, podría hacer presidenta de la comunidad a la socialista María Chivite. "Vimos los abrazos entre los miembros de EH Bildu y los socialistas", reprocha el candidato de Navarra Suma, Javier Esparza.

Para el PNV supone un obstáculo menos, según indica su portavoz en el Congreso, Aitor Esteban. "Elimina un escollo que hubiera puesto imposible nuestro apoyo", aseguró.

PP y Cs insisten en el 'no'

Sin embargo, para PP y Ciudadanos, esto refuerza su 'no' a Sánchez. "No vamos a aceptar que encima establezcan un relato mediático haciéndonos responsables", ha defendido el líder del PP, Pablo Casado.

"Nuestro votante fue a las urnas sabiendo que le íbamos a decir que no a Pedro Sánchez", ha sostenido por su parte Fernando Páramo, secretario de Comunicación de Ciudadanos, "ha elegido un camino, él es el único responsable".

A Cs, quien le ha pedido en los últimos días una abstención responsable ha sido el expresidente Mariano Rajoy, que ha pedido "un acuerdo con Ciudadanos" para "un gobierno lo más centrado y moderado posible".

Así las cosas, la investidura de Pedro Sánchez podría terminar dependiendo de otras abstenciones: las de Bildu o Esquerra Republicana.

"No vamos a ser los responsables de unas segundas generales", aseguró por su parte el diputado de ERC Gabriel Rufián, aunque advirtió de que tampoco darán "un cheque en blanco a Pedro Sánchez".

En este sentido, la ministra portavoz, Isabel Celaá, recordaba que "todos los votos en España son legales".

En cualquier caso, si la primera votación fuera fallida, empezaría a correr un plazo de 54 días para investir a un candidato. En ese horizonte está el riesgo de ir a unas nuevas elecciones.