Guerra en Oriente Medio
¿Qué gana Trump convirtiendo a Irán en un régimen afín? No, el objetivo de EEUU no es democratizar
¿Por qué es importante? Uno de los aspectos fundamentales es el estrecho de Ormuz: si EEUU lograse controlarlo, la seguridad energética de China dependería de su mayor enemigo y lograría debilitar a Rusia al eliminar el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur.

Resumen IA supervisado
El objetivo del presidente Donald Trump no es democratizar Irán, sino instalar un régimen alineado con los intereses de Estados Unidos. Esto afectaría a China, que compra el 80% del petróleo iraní, y le permitiría controlar el estrecho de Ormuz, crucial para la seguridad energética china. Además, debilitaría a Rusia al eliminar el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur. Terminar con el programa nuclear iraní beneficiaría a Israel y consolidaría a Estados Unidos e Israel como potencias dominantes en la región. Internamente, un éxito en Irán fortalecería la imagen de Trump, desviando la atención de escándalos como el caso Epstein y beneficiando sus intereses personales y políticos.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los expertos apuntan a que el objetivo del presidente estadounidense, Donald Trump, no es democratizar Irán, sino tener en el poder a alguien que esté alineado con los intereses de Estados Unidos (EEUU). Pero, ¿qué gana Trump convirtiendo a Irán en un régimen afin?
China compra el 80% del petróleo que produce Irán. Dejarle sin ese petróleo significaría que China perdería el 15% del crudo que consume cada día. Además, controlando Irán, China ya no podría utilizar los puertos, infraestructuras y telecomunicaciones que ha construido allí.
El segundo aspecto fundamental es el estrecho de Ormuz. Si EEUU lograse controlarlo, la seguridad energética de China (gas y petróleo) dependería de su mayor enemigo. El 80% del petróleo que importa China por mar pasa por este estrecho. En total son cinco millones de barriles diarios. También lograría debilitar a Rusia si elimina el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur, una alternativa al Canal de Suez que conecta a Rusia con India reduciendo los costes un 40%.
Además, Trump logaría terminar con el programa nuclear iraní. Poner fin a esa amenaza libraría a Israel de mucha tensión, porque Irán dejaría de mandar armas a las milicias que luchan contra ellos. Tras la caída de Bashar al-Assad y la eliminación de Jamenei, EEUU e Israel se consolidarían como las potencias dominantes en la zona, con lo que consolidarían las inversiones estadounidenses en Oriente Medio, y atraerían más inversiones de Oriente Medio a su país.
Internamente Trump también podría salir reforzado: porque aunque su electorado más fiel, los MAGA, le echan en cara que se haya metido en una guerra con Irán, un éxito internacional reforzaría su imagen a nivel interno. Podría presentarse como el hombre que ha frenado a China, que evita el riesgo de una bomba atómica iraní y que asegura las inversiones estadounidenses en Oriente Medio. Todo esto ayudaría en las elecciones de medio mandato, y a Trump le hace falta.
Y, por su puesto, que a nadie se le olvide: mientras la opinión debate sobre Irán, no están hablando de Trump y el caso Epstein. Y como pasó en Gaza, seguro que Trump termina haciendo buenos negocios para él y sus hijos en Irán.
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