En mayo de 2002 el cadáver de Deborah Fernández, una joven de 21 años, apareció en una cuneta de las Rías Baixas diez días después de su desaparición. Equipo de Investigación recordó lo ocurrido en un programa de 2019 que laSexta vuelve a emitir este viernes.

El cuerpo había sido colocado con cuidado para que fuera fácilmente encontrado y en el lugar había un preservativo sacado parcialmente de su envoltorio y una cuerda de 1,40 metros.

Cuando se han cumplido más de 20 años del crimen, el caso ha prescrito. La jueza ha desestimado las últimas pruebas mientras la familia sigue apuntando al exnovio de la joven, el único investigado.

Equipo de Investigación consigue localizar al exnovio, el hombre sobre el que recae la investigación del sumario. Al ser preguntado por alguna de las contradicciones, o por el camino que siguió ese día, él asegura que no tiene nada que aclarar.

A pesar de que él sostiene que ese día al regresar a su casa no había nadie, su padre afirmó que él sí estaba allí. Sobre esto guarda silencio. No obstante, insiste en que él es el "primer interesado" en que se esclarezca la verdad: "Lo hemos sido siempre toda la familia, todos los amigos... En ese momento era el exnovio y me tomaron muchas declaraciones".

Por otro lado, la madre de Déborah Fernández habló en Equipo de Investigación de la relación de su hija con su expareja y recordó que días antes de su desaparición tenía una actitud triste. Su testimonio coincide con la versión de los amigos de la joven. Puedes ver el momento en el vídeo que se incluye a continuación.

*El contenido al que hace referencia la información forma parte de un programa de Equipo de Investigación de 2019 que laSexta vuelve a emitir este viernes.