periodista de la vanguardia
Toni Muñoz revela que la jueza riñó a los padres de los detenidos por los altercados de Barcelona: "Es su responsabilidad porque son menores de edad"
Toni Muñoz, periodista de La Vanguardia, explica algunos detalles importantes sobre los altercados y disturbios del pasado sábado en Barcelona. Explica que la jueza ha reprochado a los padres de los detenidos, ya que la gran mayoría son menores de edad, que no supieran dónde estaban sus hijos este pasado sábado.

Tras los altercados del pasado sábado en Barcelona, Toni Muñoz y Mayka Navarro, periodistas de La Vanguardia, publican que la jueza de menores ha reñido a los padres por la violencia de sus hijos detenidos. Recordemos que los protagonistas de estos altercados eran niños muy menores. Es por ello, que la jueza, según informan los periodistas, ha reñido a los progenitores por desconocer qué hacían sus hijos este pasado sábado.
"Las cifras van bailando, pero este lunes por la tarde, los Mossos elevaron la cifra de detenidos a 130 y de ellos, 89 eran menores", explica en directo para Al Rojo Vivo Toni Muñoz, uno de los periodistas que firma esta noticia.
Es por ello, que durante los interrogatorios, estos menores tienen que ir acompañados de sus padres. "Una de las prerrogativas que tienen es que van acompañados de sus padres, porque al final son sus tutores legales. Y este lunes, durante esos interrogatorios, cuando les preguntaban a los chavales qué es lo que hicieron o cómo se defendían del todo lo que les estaban acusando, la jueza llegó un momento que también se dirigió a los padres que estaban allí en la sala y les dijo: '¿Ustedes sabían dónde estaban sus hijos?' Y ellos respondieron que no sabían dónde estaban", explica Muñoz.
Y precisamente este desconocimiento de los padres es, según la jueza, "el problema", esto es, "que no sabían dónde estaban sus hijos y es su responsabilidad porque son menores de edad", añade Muñoz, quien subraya que "muchas veces nos olvidamos que detrás de estas protestas hay unos padres que son los responsables de esos chavales y son chavales muy jóvenes, la mayoría de entre 14 y 16 años".
Igualmente, señala Muñoz que "desde la Generalitat ha hecho un llamamiento a los padres, porque no basta solo con movilizar a la policía, sino también comprometer también a los padres en que sepan dónde están sus hijos y qué es lo que están haciendo y no salgan a llevar a cabo acciones violentas como las del pasado sábado".
A la pregunta de qué tipo de medidas está tomando la jueza, el periodista explica que hay fundamentalmente "dos packs de medidas": La primera es centros de internamiento para los casos más graves. En este caso hay tres medidas de internamiento, es decir, chavales que se van a ir a un centro de internamiento durante unos meses y después está la libertad vigilada, que en este caso para los menores significa que se van a tener que someter a una especie de actividades socioeducativas, es decir, van a tener que ir a visitas con el psicólogo y también a hacer algún tipo de actividades".
Y en segundo lugar, hay otra medida que ha sido transversal, es decir, "que se ha dictado en la mayoría de casos" y que consiste básicamente "en prohibirles que se acerquen a menos de mil metros de futuras manifestaciones, reuniones o concentraciones. Esto en vistas a la futura convocatoria que está prevista para el próximo sábado".
Una de las características de estos altercados es que los chicos retransmiten en directo a través de las redes sociales. De algún modo, no se esconden en sus redes. Realmente, afirma Muñoz, "es tremendo": "Primero por la impunidad con la que actúan y después este hecho tan adolescente de alimentar este FOMO, esto es, querer aparecer en todos los sitios importantes o relevantes y que tengan una cierta repercusión pública".
Así, y tal como analiza el periodista, "estamos ante un fenómeno adolescente, quizá alimentado por alguien que sabe que estos adolescentes son capaces de hacer esto, y ahora mismo los Mossos de Esquadra están intentando encontrar el origen de esta mano que está moviendo estos hilos y que está alimentando a estos jóvenes y estas protestas".
Veremos, no obstante, "si se trata de algún grupo vinculado a alguna determinada ideología, si se trata de potencias extranjeras, como se está hablando, o incluso si simplemente se trata de un ejercicio o de una exhibición de rabia de todos estos adolescentes que se han puesto de acuerdo en un momento dado, aunque parece extraño y parece raro porque los Mossos d’Esquadra nos dicen que no se trata de una protesta espontánea sino que parece dirigida".
La próxima convocatoria en Barcelona, el sábado 31 de octubre
Para las próximas convocatorias, los Mossos d' Esquadra van a tener un dispositivo más especial. "Ellos te admiten, fuera de micro y fuera de cámara, que quizás se quedaron cortos con el dispositivo que desplegaron el pasado sábado, ya que ellos eran conocedores de que había una convocatoria, pero pensaban que se trataba de una protesta estudiantil en la que esperaban que se manifestaran unos 300 o 400 jóvenes", pero no se esperaban lo que ocurrió.
Para este próximo sábado, hay una convocatoria organizada, de nuevo en Barcelona, que está promovida y organizada por redes sociales pero está por ver dónde es y se va a desplegar un dispositivo mucho más amplio.
"Hemos entrado en varios de estos grupos de los 'blocus' de Barcelona y todavía se mantienen a la espera. Dicen 'ya iremos informando de cuál va a ser el próximo punto de encuentro del pasado', por tanto igual que la policía estará atenta, los periodistas también seguiremos ahí al quite del asunto", informa el periodista.
En cuanto a quién da las órdenes a estos jóvenes por redes sociales, todavía no se sabe quién está detrás. "No sabemos si es otro joven, si es un cabecilla o una organización más potente quienes están dando la instrucción", apunta el periodista, que ha podido entrar en uno de estos grupos, en los que incluso se daban instrucciones sobre la indumentaria que tenían que llevar y lo que tenían qué hacer.
Para este sábado, 31 de octubre, noche de Halloween, según el periodista, ya apuntan a que vayan disfrazados para que así la policía no les identifique: "Después dicen que una vez se facilite y se informe del punto de encuentro, habrá una persona allí que les irá indicando cuáles son los comercios en los que no hay vigilancia policial y así será más fácil asaltarlos". Por tanto, "sí que hay un cabecilla y una mente pensante", concluye Muñoz.