Son muchas las preguntas que genera la llamada 'Ley Celaá'. Una de ellas, cuándo entrará en vigor. Si todo sale como está previsto, el curso 2021/2022 ya podría aplicarse. El PP ya ha anunciado que recurrirá y que en las comunidades donde gobierna buscarán blindar la concertada y la educación especial.

Pero ¿cuáles son los cambios reales que supone esta reforma educativa? ¿De verdad va a desaparecer el castellano de las aulas? En este resumen, te lo explicamos.

1. Eliminación del castellano como lengua vehicular

La nueva reforma educativa no incluye el castellano como lengua vehicular en la enseñanza. Para algunos grupos de la oposición, es anticonstitucional y una cesión al independentismo catalán. Ahora serán las comunidades autónomas quienes garantizarán el derecho de los alumnos a recibir enseñanzas tanto en castellano como en sus respectivas lenguas cooficiales en base a la Constitución, los estatutos de autonomía y la normativa aplicable. Al finalizar la educación básica, los alumnos deberán alcanzar el dominio pleno y equivalente en la lengua castellana, en su caso, en la lengua cooficial correspondiente.

2. Educación concertada

La 'Ley Celaá' contempla que tanto los centros públicos como privados concertados no podrán percibir cantidades de las familias por recibir las enseñanzas de carácter gratuito, imponer a las familias la obligación de hacer aportaciones a fundaciones o asociaciones ni establecer servicios obligatorios, asociados a las enseñanzas, que requieran aportación económica por parte de las familias. Este motivo ha llevado a la enseñanza concertada a convocar movilizaciones.

3. La Religión no contará para acceder a becas

La asignatura de Religión podrá seguir ofertándose pero recuerda que "el derecho de un estudiante a recibir formación religiosa no debe convertirse en una obligación para quienes no opten por esta formación, como impuso la LOMCE", dicen los promotores. La nota de Religión no contará para becas o el expediente y ahora no tendrá asignatura espejo, como era hasta ahora Valores Éticos, para los que no quisieran religión.

Por otra parte, los alumnos que no escojan religión no tendrán que estudiar una materia alternativa, que hasta ahora era Valores. Sin embargo, se ha incluido una asignatura obligatoria, Valores Cívicos y Éticos, en 5º o 6º de primaria y en 4º de la ESO. Una especie de Educación para la Ciudadanía renovada que incluye temas como igualdad de género, educación digital o sostenibilidad.

4. Segregación por sexos e igualdad de género

La norma incluye que los centros sostenidos parcial o totalmente con fondos públicos desarrollarán el principio de coeducación en todas las etapas educativas y no separarán al alumnado por su género. Promoverán la presencia de alumnado masculino en estudios con notoria mayor matrícula de mujeres. Los currículos y los libros de texto y demás materiales educativos no contendrán estereotipos sexistas.

5. Pasar de curso con asignaturas suspensas

Según el informe, los alumnos promocionarán de curso cuando el equipo docente considere que las materias no superadas le permita seguir con éxito el curso siguiente. En todo caso, promocionarán quienes hayan alcanzado los objetivos de las materias o tengan evaluación negativa en una o dos materias. La permanencia en el mismo curso se considerará excepcional. El alumno podrá permanecer en el mismo curso una sola vez y dos veces como máximo a lo largo de la enseñanza obligatoria.

6. La educación especial

La educación especial ha pedido también la supresión de una disposición de la ley que permitiría cerrar estos centros. Según la 'Plataforma Inclusiva Sí, Especial También', esta disposición abre la puerta a que las comunidades autónomas vacíen los centros de educación especial de alumnos para, progresivamente, "transformarlos en centros de recursos, sin apenas alumnado". El proyecto de ley recoge que "las Administraciones educativas velarán para que las decisiones de escolarización garanticen la respuesta más adecuada a las necesidades específicas de cada alumno o alumna".

7. Contratación de docentes sin máster específico

La ministra de Educación, Isabel Celaá, ha defendido la contratación de docentes sin máster específico ya que, a su juicio, la situación actual "obligaba" a reforzar las plantillas de manera urgente: "Ello puede implicar que, en algunos casos, ciertamente pocos, pero no desdeñables, no se disponga de candidatos suficientes idóneos. No resulta aceptable que haya grupos de estudiantes sin docentes".