Polémica por la planta de MG
El doble rasero del PP con China: justifica la instalación de una fábrica de coches en Ferrol tras denunciar los "turbios contratos" del Gobierno con Huawei
El contexto La instalación de la primera planta en Europa del mayor fabricante de vehículos eléctricos de China junto a la base naval de Ferrol ha encendido las alarmas en el Ministerio de Defensa y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Resumen IA supervisado
La instalación de una planta de vehículos eléctricos de SAIC Motor, matriz de la marca MG, cerca de la base naval de Ferrol ha generado preocupación en el Ministerio de Defensa y el CNI por el temor a posibles actividades de espionaje. La ubicación fue acordada entre la Xunta de Galicia y la compañía china, y el Partido Popular minimiza las preocupaciones de Defensa, a pesar de haber criticado anteriormente contratos con empresas chinas como Huawei por riesgos de seguridad. En 2025, la oposición y EE.UU. expresaron alarma por un contrato con Huawei, pero ahora el PP no ve problema con la planta de SAIC Motor.
* Resumen supervisado por periodistas.
La instalación de la planta de un fabricante de vehículos eléctricos de China junto a la base naval de Ferrol ha despertado la preocupación en el Ministerio de Defensa y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Las autoridades temen que la fábrica de SAIC Motor, matriz de la marca MG, pueda utilizarse como plataforma de espionaje militar al estar a solo cinco kilómetros de distancia del arsenal de Ferrol.
La planta se ha instalado en esta ubicación tras un acuerdo entre la Xunta de Galicia y la compañía china. De hecho, el Partido Popular resta importancia a la preocupación mostrada por Defensa.
Sin embargo, esta postura choca con la mostrada por el propio partido de Alberto Núñez Feijóo hace tan solo un año. En 2025, el Ministerio de Interior asignó unos contratos al gigante chino de tecnología Huawei para gestionar las escuchas telefónicas ordenadas por la Justicia. El número dos del PP, Miguel Tellado, aseguró entonces que ese contrato "conecta Moncloa con turbios contratos públicos con una empresa china Huawei".
Que fuera una empresa china la encargada de almacenar las interceptaciones hizo saltar todas las alarmas de la oposición, ya que Pekín "obligaría, si se lo solicitan (a Huawei) a colaborar con el servicio de inteligencia chino y a facilitarle toda la información".
Pero el contrato no solo puso sobre aviso a la derecha española. También hizo saltar todas las alarmas en Estados Unidos. De hecho, la Administración Trump pidió a España cancelar el acuerdo. Sin embargo, el ministro para la Transformación Digital, Óscar López, aseguró que no había "absolutamente ningún riesgo", ya que la empresa china no tenía acceso a los datos, sino que solo ponía los dispositivos, que ya se venían usando desde hacía años.
Ahora, el Partido Popular, que puso el grito en el cielo por el contrato con Huawei, no ve ningún problema en instalar una planta china a escasos cinco kilómetros de una instalación militar española.