En laSexta Xplica
Un oftalmólogo experto en retina lanza un aviso a los padres ante el eclipse: "En niños que no hagan caso es mejor dejarles en casa"
"Un padre tiene que ser responsable con sus hijos. Si tu hijo va a querer quitarse todo el tiempo las gafas, por más que le pongas celo, lo puede hacer y exponerse a un daño que no tiene sentido", advierte Óscar Andrée, experto en retina.

Los adultos conocemos los riesgos que implica mirar directamente al Sol durante el esperado eclipse del próximo día 12, pero la situación cambia cuando se trata de niños que todavía no son plenamente conscientes del peligro. En laSexta Xplica, el oftalmólogo experto en retina Óscar Andrée detalla cómo deben actuar los padres para garantizar que sus hijos puedan disfrutar del eclipse sin poner en riesgo su visión.
La cuestión no es únicamente que los niños tengan gafas adecuadas, sino que sean capaces de mantenerlas puestas durante toda la observación. Tal y como apunta Verónica Sanz, presentadora de laSexta Xplica, a partir de unos siete años pueden ser más conscientes de la situación, pero cuando son más pequeños resulta mucho más complicado conseguir que comprendan el peligro. "¿Les encintamos las gafas alrededor de la cabeza?", propone entre risas la periodista.
La respuesta del especialista es clara: la responsabilidad recae en los adultos. "Un padre tiene que ser responsable con sus hijos. Si tu hijo va a querer quitarse todo el tiempo las gafas, por más que le pongas celo, lo puede hacer y exponerse a un daño que no tiene sentido", advierte.
Por eso, Andrée establece una diferencia entre aquellos niños capaces de seguir las indicaciones de un adulto y quienes no pueden garantizar que vayan a mantener las gafas correctamente colocadas. "En niños que no hagan caso es mejor dejarles en casa", dice con rotundidad. En cambio, "si un niño es responsable y sigue órdenes e instrucciones, sí que puede ir contigo, pero debería haber una supervisión de al menos un adulto por niño", añade.
Gafas homologadas y supervisión constante
La protección comienza, en cualquier caso, por utilizar gafas específicas para eclipses que cumplan la norma ISO 12312-2 y cuenten con marcado CE. No basta con unas gafas de sol convencionales: los ojos necesitan una protección diseñada específicamente para observar el Sol.
Además, no solo importa disponer de unas gafas homologadas, sino utilizarlas correctamente y mantenerlas puestas durante la observación. En el caso de los menores, la supervisión de los adultos resulta fundamental para impedir que se las retiren en algún momento y miren directamente al Sol.
Las mascotas, también bajo vigilancia
Las precauciones deben extenderse también, aunque en menor medida, a las mascotas. En el caso de perros y gatos, Andrée explica que "no suelen estar mirando por instinto al Sol" y que "en un eclipse tampoco suelen hacerlo necesariamente". Aun así, una reacción de curiosidad podría hacer que el animal dirigiera la mirada hacia el fenómeno. "Por más que sean mascotas, se les puede dañar la retina", advierte el especialista.
"Yo recomendaría, en la medida de lo posible, que si vas a observar el eclipse te asegures de que tu perrito esté en casa y no en la terraza o el jardín por si por curiosidad mirara algo y pudiera recibir algún tipo de daño", concluye.