Pablo Casado ha expresado su solidaridad con la familia de Luelmo y ha pedido que no se derogue la prisión permanente revisable, ya que considera que es la mejor fórmula para que "los asesinos y violadores estén donde tienen que estar, en la cárcel, sin permisos penitenciarios y mucho menos saliendo a la calle cuando no están reinsertados".

Además, ha apelado a todos los grupos parlamentarios para que aprueben la reforma de la prisión permanente revisable que propone el grupo popular. "Es plenamente constitucional y España lo necesita", ha asegurado.

Las palabras del presidente del Partido popular han suscitado el malestar tanto de miembros del Gobierno como de otros partidos políticos. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha tachado de "inexplicable" la actitud de Casado, utilizando "el dolor del asesinato de Laura Luelmo para su intervención política". También Ione Belarra, portavoz adjunta de Unidos Podemos, ha tachado de "infames" las palabras de Casado y le ha recordado que lo que se necesitan son políticas públicas que protejan a las mujeres "antes de que nos maten".

En su turno de réplica, Sánchez se ha sumado al dolor por el asesinato de Laura Luelmo, ha recordado que la prisión permanente revisable ya está en vigor y que ese hecho no ha evitado el "cruel asesinato" y ha aprovechado para anunciar medidas que garanticen la seguridad de las mujeres. El presidente también ha insistido en que la posición del Gobierno socialista es continuar a la espera de que el Tribunal Constitucional se pronuncie.