Aún hay muchos aficionados del 'Gran Circo' que se preguntan por qué Fernando Alonso no logró triunfar en Ferrari. Con tres títulos de subcampeón a la espalda, el asturiano abandonó el 'Cavallino Rampante' en 2014 para emprender una nueva aventura con McLaren.

Siete años después, el bicampeón del mundo de Fórmula 1 regresa a la competición de la mano de Alpine (antiguo Renault) tras un receso de dos años en los que probó otras disciplinas como el Dakar, la IndyCar y la WEC.

Consciente de su veteranía, pero más de su experiencia, Alonso ya ha dejado claro en la rueda de prensa previa a Sakhir que no cree que esté "mayor" para competir: "El piloto que domina la F1 en estos años tiene 36 años, no compito contra adolescentes. Hay una nueva generación, pero todavía no están ganando".

"Es la tercera vez que piloto en Renault y estuve dos veces en McLaren. He estado en equipos diferentes y he repetido, así que deberían estar contentos conmigo. Si no, no sé por qué me llamaron. ¿La mala reputación? Me río", ha añadido.

En la línea de su trato con sus excompañeros y de aquellas acusaciones vertidas sobre él tachándole de arrogante y prepotente, Fernando Alonso responde con la gran relación que mantiene con algunos los que fueron sus 'hermanos' de garaje.

"Sigo hablando con Fisichella, Trulli vive en la misma ciudad que yo y me llamó después del accidente para avisarme de que si necesitaba algo del supermercado, me ayudaba. Y así todos los días con Stoffel, Jenson y ahora Esteban, a quien le envié un kart de FA Racing estas semanas para que pudiera pilotar. Por eso me río, porque todos mis compañeros han sido buenos amigos en ese momento y más adelante. En el Dakar me sucedió lo mismo, le tuve que prestar un neumático a Al Attiyah. A veces tener esta reputación es bueno, porque cuando descubren que soy normal se ven muy sorprendidos y contentos", explica el ovetense.

Recordando su paso por Ferrari hace ya más de una década, Alonso afirma no arrepentirse de su adiós y le desea a Carlos Sainz una feliz etapa en Maranello: "Estamos en 2021 y Ferrari todavía no está ganando. Ser piloto de Ferrari es un privilegio, es el momento de Carlos ahora y espero que disfrute de cada día y tenga buenos resultados también".

"Nunca me arrepiento de ninguna de mis decisiones. Con una bola de cristal puedes tomar una decisión diferente en algún momento, pero en cada momento sentí que hacía lo correcto. Con Alpine sucede igual, pienso que por este camino tengo los mayores desafíos después de dos años fuera de este deporte. Se toman decisiones y se asumen las responsabilidades, pero con Ferrari el timing fue perfecto", señala el piloto.

"En 2014, hubo éxitos durante cinco años y luchamos por títulos hasta la última vuelta en tres de las temporadas. La atmósfera fue increíble y el amor entre Ferrari y yo también lo fue. Pero fue el momento correcto. En un momento la relación se daña y queríamos tener sólo el amor", zanja.

Tras Alfonso de Portago y Fernando Alonso, Carlos Sainz será el tercer piloto español que correrá con la escudería más laureada de todos los tiempos. Este domingo 28 de marzo en Baréin arranca la nueva temporada de Fórmula 1, y la presencia de dos españoles en la parrilla aumenta la expectación hasta las nubes.