El 'gusanillo' de la Fórmula 1 comienza a despertar en muchos aficionados del 'Gran Circo' que habían perdido interés en la competición dada la desigualdad manifiesta en la parrilla.

El regreso de Fernando Alonso, el fichaje de Carlos Sainz por Ferrari o el cambio de normas que se ejecutará en 2022 ha favorecido para reenganchar a aquellos que habían perdido el rebufo de la F1.

Este miércoles, Sainz se ha enfundado por primera vez el mono rojo del Cavallino Rampante para rodar con el monoplaza de 2018 en el circuito privado de Fiorano.

 

Sin público, con apenas un día y medio de pilotaje, pero con el coche de la escudería más laureada de la historia, Carlos ya ha comenzado oficialmente su periplo de la mando de los de Maranello, algo que inevitablemente nos ha retrotraído a los prolegómenos del debut de Alonso con la 'Scudería'.

"Para cualquier piloto, venir a Ferrari es lo mejor que puedes hacer en tu carrera. Es imposible encontrar la motivación para competir con otro equipo después de correr con Ferrari, porque nunca encontrarás el mismo entorno o tener las mismas sensaciones debido a su historia. Es un equipo legendario representado por el Cavallino Rampante. Por supuesto, estoy tranquilo ahora, porque he conseguido uno de mis objetivos", dijo en 2010 el asturiano.

A diferencia de Sainz, el bicampeón sí pudo rodar con el monoplaza de la temporada anterior, pero en una jornada no oficial de grabación con fines comerciales.

Oficialmente, Alonso se puso al volante del F10 el 28 de enero en el circuito de Valencia ante 35.000 almas.

El español salió a pista una vez había terminado Felipe Massa en la última jornada de la primera semana de pretemporada.

"Hoy no es un día de vacaciones, no es un fin de semana. Es un día normal de la semana y la gente ha venido a apoyar el equipo, a mí, para disfrutar de la Fórmula 1", apuntó entonces Fernando, que quedó impresionado de cómo Valencia y el entonces gobierno de Francisco Camps y Rita Barberá se habían volcado con su estreno en Ferrari.

Hace más de una década, Alonso disfrutó de una semana íntegra de preparación de cara al Mundial, mientras que esta temporada Sainz contará con los test privados en Fiorano y los de pretemporada a comienzos de marzo, que también se han acortado dada la delicada situación sanitaria y económica que se mantiene perenne.

"Solo tengo siete u ocho días de entrenamientos en febrero, y quizás, en las tres o cuatro primeras carreras no estaremos al cien por cien acoplado al coche y al equipo, pero desde la tercera o cuarta carrera podremos ver la mejor versión de Alonso y la mejor de Ferrari. Por supuesto, siete u ocho días antes de un campeonato no es suficiente para ningún piloto, no importa si estás en el mismo equipo o cambias. No hay otro deporte que lo haga. No puedo imaginar a un jugador de tenis jugando siete veces antes de Roland Garros, o a un jugador de futbol haciendo lo mismo antes de un mundial", expresó Fernando Alonso.

Curiosamente, Sainz debutará en el mismo circuito que el ovetense, y confiemos que el resultado sea el mismo: Fernando ganó su primera carrera con los italianos en Baréin. Allí arrancará la temporada de Fórmula 1 2021 el próximo 28 de marzo. Y, la verdad, hay muchas ganas de que esto empiece ya.