"Cuatro meses"
Adrian Newey revela la "gran desventaja" a la que se enfrenta el coche de Fernando Alonso para 2026
El ingeniero británico ha revelado la difícil situación que ha vivido Aston Martin en los últimos meses en cuanto al desarrollo del AMR26, que les ha supuesto una desventaja frente a todos sus rivales.

La expectación es máxima por el 2026 de Aston Martin. El coche de Fernando Alonso está siendo desarrollado por Adrian Newey y aunque todo apunta a que esta temporada puede ser ilusionante para el asturiano, el genio británico ha querido hacer un llamamiento a la calma desvelando un impactante detalle sobre el AMR26.
"Probablemente, 2026 sea la primera vez en la historia de la F1 que las reglas sobre la unidad de potencia y el chasis cambian al mismo tiempo", iniciaba afirmando el ingeniero. Ya que la Fórmula 1 estrenará en pocos meses un "conjunto de normas completamente nuevo" que promete revolucionar la competición.
Este notable cambio en 'el Gran Circo' está obligando a todos los equipos del 'paddock' a plantear grandes novedades en sus coches. Sobre esto, Newey, revelaba que en Silverton, será una prueba aún más dura: "Supone un gran reto para todos los equipos, pero quizás más para nosotros".
El motivo sería el inesperado retraso en el desarrollo del monoplaza: "No conseguimos meter un modelo del coche de 2026 en el túnel de viento hasta mediados de abril, mientras que la mayoría, si no todos nuestros rivales, habrían tenido un modelo en el túnel de viento desde el momento en que terminó la prohibición de las pruebas aerodinámicas de 2026 a principios de enero del año pasado".
Este contratiempo habría supuesto una "desventaja de cuatro meses", que habría condicionado el ciclo de investigación y diseño del coche, haciéndolos "muy, muy apretados", declaraba el directivo a través de la comunicación oficial del equipo británico.
Adrian, finalmente aclaraba que el AMR26 "no estuvo listo hasta el último momento", justo a tiempo para el shakedown de Barcelona. Unos meses "extremadamente ajetreados" en Silverstone, que suponen el último contratiempo de Fernando Alonso en su lucha por volver a la cima de la Fórmula 1.