La burbuja de la inflación en el mercado de fichajes sigue creciendo a pasos agigantados. Hace unos años era una utopía contratar jugadores por cifras que superaran los 70 u 80 millones de euros. Sin embargo, a día de hoy parece ser hasta 'normal'.

En diciembre de 2017, el Liverpool FC oficializó el fichaje de Virgil Van Dijk por 75 millones de libras, unos 85 millones de euros. De esta manera, el defensor holandés, ex del Southampton, se convertía en el defensor más caro de la historia, habiendo a día de hoy aumentado su valor de mercado considerablemente.

 

Ni dos años después de este fichaje récord, el Manchester United ha roto los registros y ha desembolsado al Leicester cerca de 88 millones de euros para hacerse con los servicios del defensor central de 26 años, Harry Maguire. Así, se consuma como el traspaso más caro de un defensor en la historia del fútbol, superando al propio Virgil o a Matthijs de Ligt.

Maguire firma por los 'red devils' para las seis próximas temporadas. Tanto en la selección inglesa como en los 'foxes', ha demostrado su enorme corpulencia y gran habilidad en el juego aéreo, además de una salida de balón muy limpia. Arriesgado pero necesario fichaje de los de Old Trafford dada la endeblez defensiva que viene caracterizando a los 'reds' en las últimas temporadas.