Un día como hoy hace 51 años, se iniciaba la misión que catapultaría a la humanidad hacia la Luna. Apenas una semana después, en los televisores de España —de quienes podían acceder a uno—, se escuchaba a un entusiasmado Jesús Hermida gritar: "¡Miren, miren! Ya se está posando, ya". Costaba creerlo, pero los pies de Neil Armstrong, efectivamente, estaban sobre suelo lunar. No era un plató de Hollywood y ni mucho menos Stanley Kubrick andaba por ahí. La raza humana acababa de sellar un hito sin precedentes. Y estaba documentado.

Las dos horas y media durante las cuales los astronautas Armstrong y Aldrin pudieron explorar el satélite natural supusieron el fin de toda una cadena de cálculos, previsiones y, cómo no, suerte. De hecho, los imprevistos surgidos en la misión fueron de tal magnitud que ni siquiera se esperaba el alunizaje. Lo de pisar la Luna era cosa del Apolo 12, pero ante el sorprendente desarrollo de la misión (en principio, nada más que un ensayo), la NASA decidió llegar hasta el final.

Cronología de un viaje insólito

Ocho días. Ese fue el tiempo que necesitaron Neil A. Armstrong, Michael Collins y E. Aldrin Jr. para culminar este desplazamiento extraterrestre de ida y vuelta. Casi toda la fe estaba puesta en que la misión sería un éxito. Y decimos casi porque el presidente Richard Nixon tenía preparado un discurso ensalzando a los astronautas en caso de que nunca volvieran. No obstante, esto no se supo hasta tres décadas después del viaje; y, por suerte, nadie recibió el pésame antes de tiempo.

La misión Apolo requirió de una serie de pasos muy pormenorizados. Tal es el punto de exactitud, que aún a día de hoy es posible saber milimétricamente las horas y segundos en los que se produjeron los acontecimientos. En esta cronología interactiva repasamos los puntos más importantes de este histórico viaje.

Próximo viaje a la Luna: un gran salto para las mujeres

La última vez que la humanidad visitó nuestro satélite vecino fue en la misión Apolo 17, en 1972. Antes, hubo hasta cuatro viajes más (del Apolo 12 al Apolo 16), sin contar el fallido Apolo 13. En estas expediciones se pudo recoger importantes muestras de rocas extraterrestres; alargar las estancias en la Luna de las dos horas originales hasta los tres días, y sacar fotos espectaculares de nuestro planeta. No obstante, ya hace casi 50 años que la NASA no manda a nadie allí.

En palabras de la astrofísica Eva Villaver: "Siempre hemos estado en la Luna, por eso no hace falta volver". En cierto modo, la Luna ha estado presente en las vidas humanas desde que las personas son personas. Pero hay quien se pregunta por qué después de tantos años no hemos vuelto y, sobre todo, cuándo podremos presenciar algo parecido a lo que vivieron aquellos que se pegaron al televisor al son de Jesús Hermida.

Estas preguntas tienen una respuesta fácil. Con respecto a la primera, el ser humano no ha vuelto (presencialmente) a la Luna principalmente por motivos económicos. Las misiones tripuladas son demasiado costosas y los avances podían seguir sin necesidad de nuevos viajes.

En cuanto a cuándo volveremos a pisarla, la NASA ya ha establecido una fecha: año 2024. Esta misión ha sido bautizada como Artemis, diosa griega y hermana de Apolo. Este cambio de nombre no es casualidad, puesto que, en esta ocasión, será una mujer la que encabece el viaje a la Luna.

A pesar de que las mujeres ya habían participado en misiones espaciales anteriores, su presencia se había visto siempre limitada por la segregación racial y de género. Como cuenta Joann Morgan, una de las mujeres que hizo posible el primer alunizaje, se espera que las imágenes de las salas de control repletas exclusivamente de hombres blancos "ya no existan".

Hoy, la estampa es diferente a lo que Morgan estaba acostumbrada. Las mujeres no son solo imprescindibles para la agencia espacial (la historia demuestra que siempre lo han sido), sino que ahora forman una buena parte de la plantilla de prácticamente todos los departamentos. Desde la mecánica hasta la ingeniería, poco a poco las fotografías de hombres en camisa y corbata se han sustituido por las de mujeres liderando, tomando partido en las investigaciones y portando los míticos uniformes de astronauta.

Con la próxima expedición prevista para 2024, la NASA pretende dar un mensaje de cambio. Entre tanto, los que se quedaron con ganas de ver una misión espacial de este calibre, que se abrochen el cinturón. En cuatro años, volvemos a la Luna.