En laSexta Columna
Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas: "Esta vez la crisis no la vamos a pagar desde abajo, la tienen que pagar los de arriba"
Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas, analiza en laSexta Columna la situación de bloqueo político a las demandas ciudadanas por la crisis de la vivienda, que provoca "muertes, asesinatos y suicidios casi semanales".

Justo antes de la época en que el Gobierno de Mariano Rajoy, con el ministro Luis de Guindos a la cabeza, le pusieron una 'alfombra roja' a los fondos de inversión, se nos decía de un lado y del otro que vivíamos poco de alquiler.
Varios años después, cientos de miles de españoles no pueden comprar vivienda y los desahucios llegan hasta el Congreso de los Diputados por alquileres abusivos.
Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas, nació en Moldavia. Llegó a España siendo niña y, como migrante, conoce la realidad de uno de los sectores de la población más vulnerable en la crisis de vivienda.
Recuerda que el origen del movimiento contra esta burbuja inmobiliaria surge de la organización del colectivo migrante, que a diferencia de los españoles, ante la crisis de 2008 no se pudo respaldar en su familia: "Al final estábamos solos ante esto y nos teníamos que enfrentar a ello", explica.
Hace unos meses, en el Congreso, el Partido Popular, Vox y Junts votaron en contra del escudo antidesahucios. Por eso, los más vulnerables como Maricarmen quedaron desprotegidos. "Estamos en números de 50 desahucios al día, estamos en muertes y en asesinatos y en suicidios casi semanales", afirma Racu.
El Gobierno sí consiguió aprobar una ley de vivienda en 2023 con el objetivo de limitar la subida del precio del alquiler, regulando el mercado. Sin embargo, las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular han decidido no aplicar dicha ley, usando incluso para deslegitimarla el mantra de que Bildu son "los herederos de ETA".
"La política de vivienda de los partidos de derechas hoy en día es la de siempre: defender el negocio inmobiliario, el negocio de las constructoras", explica la portavoz del Sindicato de Inquilinas, que considera que esta posición les aleja incluso "de sus propios votantes".
En este momento de hartazgo social, manda un mensaje: "Por mucho que se empeñen, esta vez la crisis no la vamos a pagar desde abajo, la tienen que pagar los de arriba".