Salvados: el encuentro
La reacción de Fernando Garrido al enterarse en directo que coincidió con el etarra que asesinó a su familia en un refugio sin él saberlo
Fernando Garrido, hijo de una familia asesinada por ETA, se enteró recientemente de que Latasa, uno de los etarras que participó en el atentado, solo cumplió diez años de prisión de los 479 años que fue condenado. En breves momentos, se encontrará con él cara a cara en Salvados.

Aunque ETA dejó de existir en 2018, sus atentados siguen dejando heridas abiertas. Salvados aborda en 'El encuentro' la historia de Fernando Garrido y Josemi Latasa, víctima y terrorista unidos por un pasado marcado por el terrorismo y una posible puerta hacia el perdón.
En 1986, ETA asesinó a los padres y a un hermano de Fernando Garrido. Uno de los ejecutores del atentado fue José Miguel Latasa. Tras pasar por prisión, el exmiembro de la organización fue de los primeros en abandonarla públicamente, criticar sus métodos y pedir perdón a las víctimas.
Años después, Latasa escribió una carta a Fernando que acabó abriendo una puerta para un posible encuentro entre ambos. El programa de laSexta se ofrece a facilitarlo y entrevista por separado a los dos protagonistas para mostrar cómo el terrorismo ha condicionado sus vidas y explorar sus caminos hacia el perdón.
Latasa descubrió que compartía afición por la montaña con el hijo de la familia que había asesinado
En 1994, Latasa rompió públicamente con ETA. Fernando Garrido se enteró recientemente de que Latasa solo cumplió diez años de prisión de los 479 años que fue condenado.
Según explica, nunca le interesaron los nombres de los miembros de la organización ni los juicios.
El exetarra sí comenzó a fijarse en la trayectoria de Fernando cuando lo vio en revistas de montaña. Garrido incluso batió un récord en el Aconcagua. "Es Fernando Garrido, el hijo del general", lo reconoció. La afición que ambos compartían le hizo prestar atención a las noticias sobre el hombre cuya familia había asesinado.
Para Latasa, leer sobre Fernando suponía enfrentarse a las consecuencias de sus actos. "Tenía una tensión... un dolor de tripas...", admite. "¿Esto he hecho yo? Este hombre está jodido por culpa mía. Este tipo de cosas te van carcomiendo".
El refugio de Candanchú donde víctima y verdugo durmieron pared con pared
Uno de los momentos más sorprendentes de la conversación llega cuando Gonzo le cuenta a Fernando un episodio que hasta entonces desconocía. En 1995, él y Latasa coincidieron en un refugio de montaña, sin que Fernando supiera que estaba compartiendo espacio con el hombre que había asesinado a sus padres y a su hermano.
"Hay un refugio en Candanchú que se llama 'El Águila'", le explica el presentador. "Ahora me estoy enterando. A ver, cuéntame", responde Fernando, con curiosidad.
Latasa, en cambio, sí sabía quién era el hombre que tenía cerca. "Estuvimos durmiendo pared con pared", relata. Un amigo suyo fue quien le advirtió de la presencia de Fernando en el refugio y le preguntó qué haría si este llegaba a reconocerlo.
La respuesta del exetarra muestra cómo se enfrentaba a la posibilidad de encontrarse con el hijo de la familia a la que había asesinado: "¿Qué le voy a hacer yo a un hombre al que le he quitado media familia? Si me insulta, aguanto. Si me pega, aguanto".