Salvados: el encuentro
Latasa, etarra arrepentido, sobre por qué no negó haber participado en el asesinato de 'Yoyes': "Sabía lo que iba a pasar y no la avisé"
Josemi Latasa recuerda en Salvados su participación en el asesinato de Yoyes, a quien conocía desde niña y cuya vuelta a Euskadi, tras abandonar ETA, convirtió en objetivo de la organización terrorista en aquel momento.

Aunque ETA dejó de existir en 2018, las consecuencias de su violencia continúan presentes en las vidas de quienes la sufrieron. Es el punto de partida de 'El encuentro', el programa de Salvados en el que dos personas vinculadas a uno de los episodios más dolorosos de la historia de ETA emprenden un camino hacia el perdón.
En este capítulo, el programa de laSexta facilita el encuentro entre Fernando Garrido y Josemi Latasa. En 1986, ETA asesinó a los padres de Fernando y a uno de sus hermanos. Latasa fue uno de los ejecutores del atentado. Tras pasar por prisión, años después abandonó la organización, criticó sus métodos y pidió perdón a las víctimas. Una carta que escribió a Fernando abrió la posibilidad de que ambos aceptaran compartir sus experiencias con Salvados.
A mitad de la entrevista con Latasa, Gonzo aborda con él otro de los episodios más oscuros de ETA: el asesinato de María Dolores González Catarain, 'Yoyes'. El programa recupera imágenes de archivo de un reportero en el cementerio de Ordizia, donde se encontraba el cuerpo de la exetarra, después de que la organización terrorista hubiera desencadenado una campaña contra ella, calificándola de "traidora".
Gonzo recuerda a Latasa que nunca negó durante la investigación haber participado en el asesinato, ni ante la Policía ni posteriormente en el juicio. El propio Latasa explica por qué aceptó la condena: "Sabía lo que iba a pasar, porque la andaban buscando y no la avisé".
Latasa era también de Ordizia y conocía a 'Yoyes' desde pequeña. Sus familias vivían puerta con puerta y recuerda que el abuelo de ella tenía una tienda en el portal de al lado. "En las escaleras jugaba con las muñecas", relata. Él pasaba por allí y entraba en la tienda, aunque después sus vidas se separaron.
En la conversación, Gonzo le pregunta por qué la vuelta de 'Yoyes' al País Vasco, después de haber abandonado ETA, molestaba tanto a la organización. "Es obvio. Si creas una situación en la que se busca una línea de reinserción para dejar la organización y se apunta mucha gente, les hundes en la miseria", responde Latasa.
Según su relato, fue su propio comando el encargado del asesinato. "Va a ser tu comando. Si es en tu pueblo, tú no puedes participar porque la gente te conoce, pero es tu comando el que lo va a hacer", le dijeron.
Latasa cuenta también cómo conoció que el asesinato estaba a punto de producirse. Iba hacia el frontón cuando se encontró con miembros del comando sentados en un banco. Le dijeron: "La estamos esperando, se me ha escapado al mediodía, pero a la tarde no se me escapa".
En ese momento, 'Yoyes' bajaba por las escaleras acompañada de su hijo, que tenía tres años. Latasa asegura que entonces sabía lo que iba a ocurrir y que no la avisó. Se limitó a pedirles que aparataran al niño. Después se dirigió al frontón. "Estaba negro, porque sabía lo que iba a pasar", recuerda.
Antes de terminar el primer partido, salió y se dirigió a la cantina. Allí, según relata, llegó una persona que posteriormente fue concejal del PNV y anunció: "Hostia, han matado a 'Yoyes'". La noticia comenzó a circular entre quienes estaban allí.
Latasa recuerda que las reacciones fueron diferentes: "Hubo gente que dijo que ya era hora y otros que decían 'la que se va a armar'". También destaca que el partido no se suspendió. Según su relato, "la gente quería ver más aquello que protestar por lo de 'Yoyes'. La gente pasó olímpicamente de ella".