El Tribunal Supremo ha condenado a los expresidentes andaluces Manuel Chávez y Antonio Griñán a nueve y seis años de prisión, respectivamente. El primero, que está implicado en casos de prevaricación, ha sido también inhabilitado durante el tiempo que dure la sentencia; en cambio, al segundo tan solo se le imputan casos de malversación.

Y, es que, el alto tribunal ha considerado que la cúpula del Gobierno andaluz creó un sistema de concesión de ayudas que evitaba cualquier tipo de control y que disponía del dinero público "de forma discrecional y al margen de toda legalidad". En palabras de El Gran Wyoming: "Vamos, que repartían pasta a lo loco".

"Pero hay algo llamativo en esta sentencia del Tribunal Supremo", observa, y es que "no es unánime" porque tres de los cinco magistrados de la sala consideran que Griñán cometió un delito de malversación, "que es el que le llevará a la cárcel", aclara Wyoming; pero las dos magistradas progresistas consideran que esta condena "carece de pruebas sólidas y serias y no se ajusta al derecho".

En resumen, "los progresistas han perdido por tres votos contra dos", lo que lleva al presentador de El Intermedio a hacerse las siguientes preguntas: "¿Hubiera cambiado la sentencia si la mayoría en la sala del Supremo hubiera sido progresista? ¿Lo ocurrido con el caso de los ERE explica la presión que ejercen los partidos por controlar el Consejo General del Poder Judicial? ¿Bloquea el Partido Popular la renovación judicial para no perder su mayoría conservadora y propiciar, así, sentencias que le beneficien políticamente en otras causas que tienen pendientes?". Puedes escuchar las dudas de Wyoming al completo en el vídeo principal de la noticia.