El fin de la Ruta
El crimen de Alcàsser y la "verdadera demonización" de la Ruta del Bakalao: "No olvidemos que al Gobierno se le escapa Antonio Anglés"
El caso Alcàsser marcó un antes y un después en la sociedad española y aceleró la estigmatización de la Ruta del Bakalao, como recuerdan Nuria Roca y el periodista Salvador Enguix en Anatomía de....

El asesinato de Miriam, Toñi y Desirée supuso un punto de inflexión para toda una generación y cambió para siempre la percepción social de la Ruta del Bakalao. Anatomía de... dedica uno de sus resportajes a analizar el ocaso de este fenómeno social y cómo el conocido como caso Alcàsser terminó marcando su declive final.
Nuria Roca, que tenía la misma edad que las tres jóvenes cuando desaparecieron, rememora el impacto que le produjo un crimen que sintió muy cercano. Las adolescentes se dirigían a la discoteca Coolor cuando fueron secuestradas, violadas y asesinadas por Miguel Ricart y Antonio Anglés. Sus cuerpos aparecieron 75 días después, en un caso que conmocionó a toda España.
"En ese momento tú lo sufres mucho, porque tú podrías haber sido una de las niñas de Alcàsser", recuerda la presentadora. "Sucede a 20 km de donde tú estás bailando. Tú también has hecho autostop, tú también has estado en un parking. Tú te has podido cruzar con 20 malnacidos... y les tocó a estas tres amigas que iban las tres juntas", añade, poniendo de relieve la sensación de vulnerabilidad que compartieron muchos jóvenes de la época.
El periodista de La Vanguardia, Salvador Enguix, sostiene que la cobertura mediática del caso transformó la forma de informar sobre sucesos en España. "El caso Alcàsser provoca un tratamiento informativo por parte especialmente de las televisiones privadas muy espectacular". A su juicio, "el caso Alcàsser lo cambia todo".
Roca coincide en que el crimen dejó una huella profunda en la sociedad y modificó los hábitos de muchas familias. "Nos inculcó el miedo que no tuvimos hasta ese momento. Marcó un antes y un después. Generó miedo. Sobre todo, a los padres", afirma. En su entorno, explica, se produjo "un parón": numerosos padres comenzaron a llevar y recoger personalmente a sus hijos de las discotecas.
Ese cambio también lo percibió Enguix, quien recuerda que "la gente dejó de hacer autostop en Valencia. Las familias tenían pánico". El temor colectivo se extendió rápidamente y acabó alterando la forma de disfrutar del ocio nocturno.
Según el periodista, la repercusión mediática terminó afectando directamente a la imagen de la Ruta del Bakalao. Los "juicios paralelos" que proliferaban en televisión asociaban con frecuencia el crimen al fenómeno de las discotecas valencianas. "Aquello acabó afectando a la imagen de la Ruta. De repente, daba la sensación de que en Valencia pasaban cosas terribles", explica.
Tras el asesinato, aumentaron los controles policiales y comenzaron los cierres de locales, un proceso que, según Enguix, contribuyó a estigmatizar la Ruta. El periodista, que dedicó su tesina doctoral a los juicios paralelos surgidos alrededor del caso Alcàsser, asegura que hubo "una demonización de la Ruta a partir del caso Alcàsser y de algunos accidentes de coche".
Además, considera que la fuga de uno de los responsables alimentó aún más la alarma social: "No olvidemos que al Gobierno se le escapa Antonio Anglés". Para Enguix, el hecho de que el principal sospechoso nunca fuera detenido incrementó el miedo entre la población. "No sabemos si está vivo o muerto, pero la cuestión es que todas las fuerzas de seguridad del Estado no consiguieron atraparlo". Había un asesino suelto.
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