Dicen 'basta'
Vomitonas, borracheras y peleas en bares a pleno día: los vecinos de Benidorm se hartan del turismo de borrachera en la ciudad
¿Qué está pasando? Tras ver ya demasiadas imágenes de personas tiradas en suelo o playa entre vómitos y alcohol, la ciudad se ha cansado de unos turistas que incluso hacen ya unas 'alcoholimpiadas' que acaban en trifulcas y que obligan a intervenir a la Policía.

Resumen IA supervisado
Benidorm ha decidido poner fin al turismo de borrachera que ha invadido sus calles. La ciudad está cansada de los excesos de los turistas que beben sin control, convirtiendo en rutinario el vandalismo y el desorden. Los residentes están hartos de ver vehículos dañados y personas tiradas por el suelo entre vómitos y peleas. Los vecinos denuncian la permisividad con el turismo inglés y relatan escenas de "alcoholimpiadas" que terminan en peleas y disturbios. La situación ha llegado a un punto insostenible, con turistas durmiendo en cualquier lugar, incluso en la playa, y un ambiente de caos que ya no quieren tolerar.
* Resumen supervisado por periodistas.
Benidorm dice 'basta'. Dice 'basta' al turismo de borrachera. Al desfase de los turistas que beben y beben sin control alguno en una ciudad que ha llegado a ver como normal el desfase que hay en sus calles. Que ve como rutinario el parkour que algunos y algunas hacen saltando entre coche y coche hasta destrozar alguno de ellos. Que se ha hartado. Que dice 'no más' a imágenes de personas tiradas por los suelos entre vomitonas y borracheras.
"A mí me parece vergonzoso, pero no es nada raro estando donde estamos", cuenta una vecina después de ver un vehículo con la luna rota tras otra noche de desfase en la ciudad.
Es el turismo de borrachera. Son las visitas de gente que van a la ciudad "a beber". Que incluso hacen hasta sus particulares 'alcoholimpiadas' que dejan resultados como peleas en terrazas de bar a plena luz del día y trifulcas que acaban con la intervención de la Policía.
"Luego se enzarzan en peleas y de todo, pero aquí es lo normal", dicen unos vecinos que ven "permisividad" con el "turismo ingés en España".
Porque han visto de todo: "Vomitan, lo recogen con una bayeta, lo echan en el vaso y se lo vuelven a beber. El dragoneti".
Pero están cansados. Están cansados de "vomitonas, borracheras" e incluso "botellas que tiran al tejado". "Están tirados por los suelos, durmiendo en cualquier sitio, en la playa... Te encuentras de todo", insisten.