La Fiscalía de Madrid ha interpuesto denuncia contra Isabel Peralta Medina por un delito de odio por las manifestaciones que hizo en una concentración organizada por Bastión Frontal frente a la embajada de Marruecos "con el que venía a apremiar a la violencia y hostilidad contra las migrantes marroquíes y musulmanes".

Los hechos ocurrieron el 18 de mayo de 2021, en una concentración que acabó con altercados y cinco detenidos. En los días previos habían llegado a España, entrando por Ceuta, miles de personas que procedían de Marruecos y muchos de los cuales eran menores de edad.

Para protestar contra el Gobierno por la gestión de la situación, grupos de extrema derecha se concentraron frente a la embajada de Marruecos con el eslogan "Alto a la invasión", "Marruecos estado terrorista". El Ministerio Público detalla que desde la cuenta de Twitter del grupo de ultraderecha Bastión Frontal se publicitó la convocatoria de dicha concentración, que no contaba con autorización por parte de la Delegación de Gobierno.

Se detalla además que María Isabel Medina Peralta "en su condición de líder de Bastión Frontal", se colocó en la cabecera y leyó un manifiesto "con el que venía a apremiar a la violencia y hostilidad contra los migrantes marroquíes y musulmanes, relacionando inmigración y suplantación racial y cultural".

La denuncia recoge varias citas textuales, como: "Estamos aquí los militantes de Bastión Frontal para plantar cara a la indecencia de nuestros políticos que echan la vista a otro lado mientras sufrimos una suplantación racial sin precedentes (…). La llegada masiva de inmigrantes que acaban con nuestra polifonía, que acaban con nuestra cultura, que acaban con nuestra identidad moral y que acaban con lo que viene siendo España y Europa, y eso no lo vamos a permitir".

Investigada por otro delito de odio contra los judios

Peralta Medina, a quien el Ministerio Público considera "líder" de ese grupo ultraderechista, ya es investigada por su intervención en un acto de homenaje a la División Azul celebrado el pasado 13 de febrero en el Cementerio de la Almudena de Madrid, al entender que incurrió en un delito de odio contra los judíos.

En este acto dijo frases como: "Es nuestra suprema obligación luchar por España y luchar por una Europa ahora débil y liquidada por el enemigo. El enemigo que siempre va a ser el mismo, aunque con distintas máscaras: el judío".

Aunque la Fiscalía actuó de oficio por estas manifestaciones, el juzgado en el que recayó la investigación archivó el caso, por lo que el Ministerio Público recurrió esta decisión al entender que sí hubo delito de odio y que "no se puede llegar a excluir la existencia de infracción penal sin haber practicado diligencia de investigación alguna".