El padre de Tomás Montero era labrador. Lo fusilaron acabada la Guerra Civil en una antigua tapia de la Almudena. "A mi padre lo fusilaron por pensar distinto", explica.

No fue hasta hace unos años que Ángel supo que su tío murió en el mismo cementerio. "No tenemos esperanza de encontrar los restos, pero el certificado hace justicia".

Un certificado que quiere reparar, reconocer a todas las víctimas del franquismo y que hoy, entre aplausos, claveles, largos abrazos y lágrimas le ha entregado a 18 familias la ministra de justicia Dolores Delgado. "Esto es lo que queremos, que ningún nombre se borre de la historia", ha sentenciado la socialista durante el acto.

Alegría y emoción ha sentido Elvira, y de alivio ha hablado Tomás, el mismo que sintió al ver la salida de Franco del Valle de los Caídos: "Sacar al verdugo de ese sitio fue una emoción y una satisfacción".

El acto ha sido organizado por el Estado, ha recalcado Delgado: "El Estado quiere reparar a las víctimas, no es algo privado".

Pero estos mismos familiares seguirán luchando, sin ir más lejos por el monumento a las víctimas que ha paralizado Martínez-Almeida. Porque el deseo de justicia y no la revancha se hereda, ha dicho la ministra, y debe seguir siempre vivo.