El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los presidentes autonómicos se han reunido este viernes en la XXIV Conferencia de Presidentes, en Salamanca, en la que se han abordado temas de importante calado, como el proceso de vacunación, el reto demográfico o los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

La reunión, a la que estaban convocados todos los presidentes y presidentas regionales y de las ciudades autónomas, ha arrancado lastrada por una ausencia, la de Cataluña. El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, desoyendo las recomendaciones de algunos de sus homólogos que insistían en que no acudir al encuentro era un error, ha negado la utilidad de acudir a la Conferencia en la que, según ha planteado, intervendría "cinco minutos".

De este modo, Aragonès ha justificado su ausencia, después de que incluso Pedro Sánchez haya lamentado esta decisión. El jefe del Ejecutivo ha expuesto que durante la reunión se han tratado "temas muy importantes que afectan al conjunto de la ciudadanía catalana, con independencia de que sean o no independentistas".

A su llegada, Sánchez ha sido recibido con abucheos y gritos de "traidor" y "sinvergüenza", mientras que el rey ha sido aclamado con 'vivas' a su figura. Además, todos los presidentes se han saludado, aunque la frialdad entre Sánchez y la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha sido palpable. En declaraciones a su llegada a 'TVE', Ayuso ha insistido en su amenaza de no acudir a más conferencias si no se convocan apropiadamente. "Siempre hay trato preferente para las comunidades desleales con España", ha censurado la líder popular.

En la reunión, el presidente ha trasladado a los líderes autonómicos que nuestro país recibirá 3,4 millones de vacunas más en agosto, lo que permitirá adelantar la consecución del objetivo de tener a un 70% de la población vacunada. Con esto, Sánchez ha conseguido evitar las críticas de presidentes autonómicos, como Alberto Núñez Feijóo o Ayuso, que le reprochaban la falta de dosis.

Además, Sánchez ha trasladado a las comunidades que podrán gestionar el 55% de los fondos europeos que se recibirán este año: 10.500 millones de los 19.036 que llegarán de la Comisión Europea.

Críticas a la ausencia de Aragonés

Ximo Puig, presidente valenciano, ha considerado un "inmenso error" no estar en todos los espacios en los que se puede dialogar. Así lo ha expresado durante una entrevista en Más Vale Tarde, en la que ha defendido que la agenda futura se tiene que afrontar "superando las diferencias". La situación tras la pandemia, recalca, "exige máxima cohesión de país". Además ha avanzado que aprovechará su intervención para defender la necesidad de abordar "lo más rápidamente posible" el cambio del modelo de financiación autonómica, porque el actual "es injusto".

Por su parte, Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, ha dicho que tocaba "hablar de dinero y no de ideología".

La presidenta del Gobierno de La Rioja, Concha Andreu, ha recalcado que "lo importante es reunirse" con espíritu "crítico, pero constructivo". "Tenemos ya mucha experiencia y muchas conclusiones de otras conferencias; es de suma responsabilidad convocar esta reunión y también acudir", ha recalcado.

Del mismo modo, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha tachado de "error" la decisión de Aragonès, y más cuando Quim Torra, ha recordado, sí asistía a estas reuniones. Y aunque ha pedido más trabajo previo para que haya cogobernanza "real", también ha deslizado la posibilidad de que Cataluña esté negociando de manera bilateral con el Gobierno "a espaldas del resto de comunidades autónomas". "Da que pensar", ha señalado.

Por su parte, la presidenta de Baleares, Francina Amengol, ha insistido en la idea de "error político" que comete, según considera la política. "Nos hartamos de pedir diálogo, es fundamental no perder esas oportunidades. No vamos a defender partidos políticos, vamos a defender a los ciudadanos".

El presidente de la Junta de Andalucía, el 'popular' Juanma Moreno, ha considerado que Aragonès falta a "una obligación", pero ha añadido que la Conferencia de Presidentes se ha planteado "mal" porque "no ha habido un trabajo previo por parte de las consejerías para llegar a acuerdos o para informar".

También Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura, se ha pronunciado sobre la decisión del Govern catalán: "Nos quedamos con los que dan la nota solo, es minoritario los que no quieren trabajar en la España autonómica", ha dicho. Por otra parte, durante la reunión, según fuentes citadas por Servimedia, el dirigente extremeño ha propuesto que las mascarillas sean obligatorias en invierno.

Ayuso avisa: esta será su última Conferencia si no se programan correctamente

Pero esta podría no ser la única ausencia en una próxima Conferencia de Presidentes, puesto que Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ya ha avanzado que esta será la última a la que acuda si no se programan de la forma correcta. Así, Ayuso ha pedido que los encuentros se ajusten al reglamento, ya que "estos espacios deberían convocarse con mínimo 20 días de antelación y con un orden del día fijado con anterioridad y debatido antes de reunirse".

Asimismo, la presidenta madrileña ya ha adelantado que denunciará en la reunión el cambio de criterio en los fondos adicionales para autonomías, porque en el Consejo de Política Fiscal y Financiera de octubre se comunicó a las comunidades que se daría un fondo adicional equivalente al 1,1% de cada región mientras que en el de esta semana se indicase que se haría por población ajustada.

Ayuso también denunciará la "falta" de vacunas o la ausencia de herramientas legales para hacer frente a la pandemia. De igual manera, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, pedirá a Sánchez que haga lo posible para conseguir más vacunas, algo imprescindible desde el punto de vista "sanitario y económico".

Casado reúne a sus barones antes en Salamanca

En la previa a este encuentro, el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, ha organizado una reunión con los presidentes autonómicos del partido. Lo ha preparado en Salamanca, aprovechando el viaje de sus barones, y allí se han dado un baño de masas —charlando con ciudadanos y haciéndose 'selfies'—, paseando por el centro histórico de la ciudad.

Sánchez, justo en la víspera de la reunión, ha optado por dirigirse expresamente a los presidentes autonómicos del PP para que utilizasen ese espacio "para el diálogo y no la lucha partidista".

Balance positivo de la reunión

Isabel Rodríguez, portavoz del Gobierno, ha hecho un balance positivo de la XXIV Conferencia de Presidentes al afirmar que "terminó con un aplauso unánime y sincero" en el que se reconocían "todos". Esta versión la han confirmado los allí presentes, como el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, quien ha declarado que ha sido "el día más glorioso de Sánchez". "Presidentes del PP le han aplaudido", ha destacado.

Aun así, para algunos dirigentes populares, el buen tono no es suficiente. "Ha habido muchos más monólogos que diálogos", ha criticado Alberto Núñez Feijóo, mientras que el presidente de la Región de Murcia ha dicho que "el resumen de la reunión es que no hay novedad ninguna". El presidente andaluz incluso ha pedido cambiar el modelo de conferencias y que sus decisiones sean vinculantes: "Que tengan una utilidad total y llegar a acuerdos que se cumplan".

Sin embargo, desde el Gobierno defienden la utilidad de las conferencias. "Es un instrumento que ha resultado útil a los intereses de la ciudadanía", ha manifestado Rodríguez.

La más dura con el Gobierno central, como es habitual, la presidenta madrileña, Díaz Ayuso: "Somos un país cuyo Gobierno opera contra los intereses de su capital", ha criticado.