Tensión interna
La purga de Vox ya "es un patrón" mientras Abascal pasa por alto la guerra interna
Los detalles "No hay ningún asunto interno que no interesa en estos momentos a nadie en Castilla y León que me vaya a desviar de mi obligación de responder a las preocupaciones de los ciudadanos", ha asegurado Abascal restando importancia.

Resumen IA supervisado
En Vox, las tensiones internas continúan con despidos notables, como el de José Ángel Antelo en Murcia, quien desafía a Santiago Abascal al negarse a dejar su escaño, siguiendo la estrategia de Javier Ortega Smith en Madrid. A pesar de las presiones de la dirección regional y nacional, Antelo insiste en mantenerse firme, argumentando que su equipo fue elegido por la asamblea y militantes de Vox. Ortega Smith ha mostrado su apoyo a Antelo, mientras que otras figuras críticas, como Iván Espinosa de los Monteros, acusan a Abascal de reprimir la crítica interna. Abascal minimiza el conflicto, afirmando que no desviará su atención de las preocupaciones ciudadanas.
* Resumen supervisado por periodistas.
Si no cumplen lo que dice el líder, acaban fuera del partido. Es lo que parece que ocurre en el seno de Vox, donde se siguen produciendo los despidos. Tras el de Javier Ortega Smith en Madrid, ahora ha llegado el de José Ángel Antelo, el líder del partido en Murcia, que parece desafiar a Santiago Abascal negándose a dejar su escaño, sumándose a la estrategia del madrileño.
Porque por mucho que la dirección regional y la nacional le han invitado a irse, Antelo asegura que "eso no lo puedo hacer". Ha desafiado a un Abascal que mantiene que tiene la potestad de elegir quien puede liderar en las autonomías. "Yo he ganado, he elegido un equipo, y ese equipo elegido por la asamblea de Vox y por los militantes de Vox es el que manda y es el que va a seguir mandando", decía esta semana en Antena 3.
Como también le ha sucedido, Ortega Smith ha unido fuerzas con él y le ha mostrado su apoyo: "Antelo es una gran persona y un gran patriota". Y a las críticas a Abascal también se han sumado los que fueron aislados en su día. "Impide cualquier tipo, ya no de crítica interna, ni siquiera de proceso de reflexión", afirmaba esta semana Iván Espinosa de los Monteros.
"Es otra operación de guerra sucia impulsada desde la sombra por un boomer expepero que depende del CEO", comentaba por su parte Juan García-Gallardo.
Lo que parece ser un patrón habitual de Vox, para Abascal es un dejar de pasar por alto esta guerra interna: "No hay ningún asunto interno que no interesa en estos momentos a nadie en Castilla y León que me vaya a desviar de mi obligación de responder a las preocupaciones de los ciudadanos".
Para él, un conflicto de partido que se queda dentro del partido. Porque si preguntamos en la calle por sus candidatos, muy pocos pueden ponerles nombre y cara.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.