Pedro Sánchez arrancó el debate de investidura exponiendo su programa de gobierno y dejando claro que con su pacto con ERC "no se va a romper España ni la Constitución". "Hemos de dejar atrás la vía judicial. Hemos de tomar la vía política, del diálogo y del pacto", recalcaba en sus declaraciones.

La sesión de investidura venía marcada por el acuerdo alcanzado entre PSOE y ERC que acabará con la necesaria abstención del partido independentista catalán y que provocó un endurecimiento del tono de la derecha. De hecho, nada más comenzar el debate, el PP pidió a la presidenta del Congreso fuera leído antes de los discursos. Una petición que fue desestimada porque su contenido es público.

El principal socio de Sánchez será Unidas Podemos y, durante su intervención, Pablo Iglesias quiso agradecer a los "políticos presos" y "en el exilio" su trabajo para facilitar la investidura de Sánchez.

Además, se ha mostrado esperanzado en la pronta puesta en marcha del Gobierno de coalición. "Pedro, estarás al frente de una coalición progresista histórica. Para nosotros es un honor caminar junto a vosotros. Sí se puede. Adelante, presidente", afirmaba.

Por si parte, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha anunciado la creación de comisiones de seguimiento para supervisar el cumplimiento de lo acordado entre su formación y el PSOE. Y avisa a Pedro Sánchez: "Si no hay mesa, no hay legislatura".

La derecha endurece el tono

Pablo Casado y Santiago Abascal parecían competir por tener el tono más duro contra el candidato socialista. Una muestra clara es la intervención de Pablo Casado, quien arrancó su turno de réplica preguntando: "Señor Sánchez, ¿usted duerme bien?". El politico popular recordaba una entrevista en laSexta en las que aseguró que no dormiría tranquilo con un pacto con Podemos.

Pero no se quedó ahí, porque también le ha reprochado al candidato que "trae un gobierno de pesadilla" y ha advertido que será "su epitafio político": "Hoy ha dado la vuelta al reloj de arena y no le va a salir gratis".

Igual o más duro se presentó Abascal en el estrado, que tachó de "fraude", "felón" o "indigno" a Sánchez y pidió la inmediata detención de Torra.

En esta línea, Abascal no ha escatimado en sus críticas al candidato a la presidencia del Gobierno: "El señor Sánchez es un mentiroso, estafador, que a caballo del apoyo mediático y sometiendo a las instituciones es capaz de cualquier cosa. Es un villano de cómic que se envuelve de cualquier bandera nacional", ha apuntado.

El 'no' de Oramas complica la investidura

La sorpresa de la jornada llegaba en la intervención de Ana Oramas, la diputada de Coalición Canarias que anunció su 'no' a la investidura de Pedro Sánchez en contra de la posición de su partido.

Muy seria, Oramas ha explicado en el hemiciclo del Congreso las razones de su voto. "Digo no, no y 1.000 veces no [...] No pienso traicionar a este país y a sus ciudadanos", ha asegurado. "Hoy, señorías, se inaugura la demolición del Estado que conocemos. El candidato que viene al Congreso para ser investido presidente de todos los españoles ha pactado con aquellos que no quieren ser españoles", ha sentenciado.

De esta manera, las cuentas para la investidura de Pedro Sánchez quedan más ajustadas que nunca. Y es que una sola sorpresa más que diera otro voto en contra al candidato acabaría con sus opciones. De hecho, diputados del PSOE ya han empezado a recibir presiones por redes sociales pidiendo "17 valientes" que se abstengan y no permitan la investidura.

Las medidas del Gobierno de Sánchez

La Ley de Memoria Histórica se ha convertido en una de las piezas clave del plan programático de Pedro Sánchez para su nuevo Gobierno. Así lo ha expuesto el candidato del PSOE, que recuerda que su partido consiguió desplazar del Valle de los Caídos al dictador Francisco Franco". Además, Una de las medidas estrella de este Gobierno pasa por auditar los bienes expoliados por el franquismo y la recuperación del Pazo de Meirás.

Entre las medidas económicas está la aprobación de la tasa Tobin a las transacciones financieras. Su objetivo es gravar las operaciones de compra de acciones ejecutadas por operadores del sector financiero (intermediarios). Aunque está previsto que la tasa Tobin sea para estos operadores, si deciden trasladarla, podría afectar a los particulares.