Mili ingresó a finales de marzo con una neumonía grave por coronavirus en el hospital Vall d'Hebron de Barcelona, estaba embarazada de gemelas y se encontraba en la semana 28. Sin embargo, al presentar insuficiencia respiratoria grave tuvo que ser sometida a una cesárea.

Las pequeñas, que no se contagiaron de coronavirus, pasaron a ser ingresadas en incubadoras, donde aún deben permanecer unos días más, mientras que la madre pasó 21 días sedada.

Cuando despertó, fueron los médicos del servicio quienes tuvieron que explicarle que había ingresado por coronavirus y que había dado a luz a sus hijas: no recordaba nada.

La sedación durante tanto tiempo puede ser responsable de desorientación y pérdida de memoria reciente

Esto se debe a que haber estado sedada durante tanto tiempo puede provocar desorientación y pérdida de memoria reciente. De hecho, un estudio publicado en 2013 por la revista especializada 'New England Journal of Medicine' explica que un alto porcentaje de los pacientes que requieren de cuidados intensivos y soporte vital presentan también graves problemas cognitivos y de memoria mucho tiempo después de abandonar el hospital.

El estudio siguió el desarrollo cognitivo de 821 pacientes ingresados en una UCI y mostró que un año después de haber recibido el alta, el 34% de ellos presentaban parámetros cognitivos similares a los de una persona que había sufrido una lesión cerebral moderada y el 24% los de alguien con síntomas leves de Alzheimer. El estudio afirmaba que el Síndrome Confusional Agudo, una disfunción cerebral que es común que aparezca en el transcurso de una enfermedad grave, así como el uso de los medicamentos sedantes y analgésicos en la UCI, podrían ser el origen de este problema. Dos días después fue sometida a una cesárea

Mili tuvo que procesar todo lo sucedido sola con la ayuda del personal sanitario, ya que su marido no la pudo acompañar durante el trance al verse obligado a someterse a cuarentena por la infección. Tras superar con éxito la enfermedad, la madre de las pequeñas Ayma y Ayla pudo hacer su primer contacto piel con piel con ellas el pasado 1 de mayo. Una experiencia que emocionó al jefe de Jefe de Servicio de Neonatología, Félix Castillo: "No hay palabras", señalaba en su cuenta de Twitter.

 

Ahora Mili ya ha sido dada de alta y va todos los días al hospital a hacer contacto piel con piel con las pequeñas durante unas horas a la espera de que reciban el alta y poder disfrutar de sus niñas en su casa.