La Unión Europea seguirá analizando cómo restringir, aún más, los viajes considerados "no esenciales" entre los Estados miembro para atajar la propagación de las nuevas variantes del coronavirus. Si bien, lo hará con el compromiso de no cerrar las fronteras interiores para no dañar el mercado interior y proteger la economía.

Y es que todos los mandatarios están "totalmente convencidos de que se deben garantizar las fronteras abiertas", pero son conscientes de que hay que endurecer las medidas para limitar todos los viajes que no sean imprescindibles. Así lo ha trasladado Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, tras la reunión que han mantenido telemáticamente.

Por su parte, Ursula von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea, ha propuesto "redefinir" las zonas de riesgo epidemiológico para crear una nueva categoría en los mapas que señale en "rojo oscuro" las áreas en las que el riesgo de contagio o de propagación de nuevas cepas sea "muy alto".

En esos lugares señalados como de mayor riesgo en la nueva clasificación, los desplazamientos deberán estar "fuertemente desaconsejados" y se deberán aplicar medidas "adaptadas" a la situación, y no "prohibiciones generalizadas que dañarán nuestra economía pero no frenarán la pandemia", ha agregado Von der Leyen.

La jefa del Ejecutivo comunitario ha adelantado ya que espera que sus servicios presenten propuestas concretas el próximo lunes para que puedan ser discutidas a nivel técnico por los Veintisiete antes de tomar decisiones concretas. De este modo, ha admitido que las medidas que afectan a las fronteras y los viajes son decisiones de competencia nacional sobre las que los gobiernos tendrán la última palabra para cada territorio.

Acelerar la vacunación es "esencial"

Los líderes también han enfatizado la necesidad "esencial" de acelerar las campañas de vacunación ante una situación que preocupa cada vez más a los dirigentes del bloque. A este respecto, Michel ha subrayado que las compañías con las que la UE ha firmado acuerdos para la compra de sus vacunas deben "respetar" sus compromisos de entrega de dosis.

"Las empresas deben cumplir escrupulosamente con los contratos", ha exigido el primer ministro de Portugal y presidente de turno de la UE este semestre, António Costa, quien ha dicho que no se debe repetir la situación de la última semana, en la que Pfizer ha ralentizado las entregas de su vacuna. P

or su parte, Von der Leyen ha remarcado que la Comisión está trabajando "de la mano" con los grupos farmacéuticos y con la Agencia Europea del Medicamento (EMA), al tiempo que ha garantizado que Bruselas está "determinada" a dar "más predictibilidad y estabilidad" al proceso de entrega de dosis. "Están previstas más vacunas pronto", ha asegurado.

Precisamente, han sido varios los líderes que han abogado por agilizar el proceso de aprobación de vacunas a nivel europeo. Entre ellos, los primeros ministros de Austria, Sebastian Kurz, Dinamarca, Mette Frederiksen, y Grecia, Kyriakos Mitsotakis, quienes han pedido a la EMA que acelere lo máximo posible la autorización de la vacuna de Oxford y AstraZeneca, prevista para el día 29.