La Fiscalía de Arabia Saudí está buscando la pena de muerte contra cinco activistas defensores de los Derechos Humanos que están actualmente siendo juzgados por un tribunal de terrorismo del país por cargos relacionados únicamente con su activismo pacífico.

Entre los cinco activistas se encuentra Israa al Ghongham, que podría ser la primera mujer que se enfrenta a la pena de muerte por defender los Derechos Humanos.

 

Según HRW, entre otras cosas, se les acusa de incitar a protestar, cantar canciones hostiles al régimen y participar en protestas en la región de Qatif.

HRW ha asegurado que los cinco activistas han estado detenidos en prisión preventiva y sin representación legal durante dos años.

Al Ghomgham es una activista chií conocida por su participación y documentación de manifestaciones masivas que comenzaron en 2011, pidiendo el fin de la discriminación sistemática a la que se enfrentan los ciudadanos chiíes saudíes en el país de mayoría suní.