la borrasca golpea el sur

Ríos desbordados, cientos de desalojados y un suelo que ya no traga más agua: Cádiz sufre lo peor de la borrasca Leonardo

¿Por qué es importante? Una de las imágenes más impactantes del día ha sido la del agua saliendo a borbotones por los enchufes de las casas de Grazalema, que se debe a que el suelo está tan saturado, y ha llegado el agua con tanta fuerza, que ha buscado cualquier salida.

Calle convertida en río en la localidad gaditana de Grazalema tras el paso de la borrasca Leonardo.
Escucha esta noticia
0:00/0:00

El temporal por las borrasca Leonardo ha dejado municipios incomunicados, 3.500 desalojados, riesgos de desbordamientos, decenas de carreteras y trenes suspendidos en Andalucía, donde Cádiz ha sido una de las provincias más golpeada por las lluvias.

En Grazalema no cabe más agua. Lo peor de la borrasca Leonardo ha caído en esta localidad, donde, a última hora de este miércoles, las cifras ya superaban los 500 litros por metro cuadrado, más de lo que llueve en todo Madrid en un año, y lo ha echo en tan solo unas horas. Muchos vecinos de Grazalema han tenido que tirar muros de sus casas para que el agua encuentre una salida. La UME esta trabajando sin descanso para intentar aliviar la situación. El alcalde, Carlos García, ha confirmado en Más Vale Tarde que el suelo está colapsado.

Una de las imágenes más impactantes del día ha sido la del agua saliendo a borbotones por los enchufes de las casas de Grazalema. Esto se debe a que el suelo está tan saturado, y ha llegado este miércoles con tanta fuerza, que ha buscado cualquier salida. Como resultado, 400 personas han tenido que ser desalojadas de sus casas.

El agua en Grazalema ha caído del cielo y ha salido a borbotones del subsuelo. El municipio gaditano está colapsado y "el agua está saliendo de debajo del suelo", ha contado a laSexta un vecino. El agua sale, también, a chorros a través de las alcantarillas. "De las arquetas, se ve que se han llenado y ha empezado a salir", ha explicado una vecina.

Una situación totalmente descontrolada. El agua busca una salida por donde pilla provocando escenas tan insólitas y casi imposible de creer como en la que rezuma hasta de los enchufes, como si se tratara de un grifo. Sale por los suelos, por las juntas de las baldosas, no hay rincón que se libre. "Hasta los vecinos están teniendo que romper paredes para que salga el agua de sus casas", ha asegurado el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta, Antonio Sanz. Han abiertos enormes boquetes y han tenido que picar también en las ventanas para que fluya con más facilidad.

La UME está en la zona con maquinaria pesada para achicar agua. Se han sumado a los bomberos que ya trabajaban en el municipio y a los vecinos que llevan horas con las escobas y los cubos sin parar. La peligrosa riada ha entrado también en los supermercados y en el Ayuntamiento. Además, se han precintado algunas viviendas para evitar riesgos. El sonido del agua es constante se mire por donde se mire, un pueblo al límite que hacía 60 años que no veían algo tan salvaje como lo de este miércoles.

Una persona herida en Ubrique

Otro punto crítico en la provincia gaditana está en Ubrique, donde una persona ha resultado herida -sin gravedad- tras caer una enorme roca sobre su vivienda. Esa piedra de grandes dimensiones ha caído después muro abajo sobre los coches que estaban aparcados dejando uno de ellos completamente destrozado. Afortunadamente no ha habido que lamentar daños mayores. El día ha sido muy difícil en todo el interior de la provincia de Cádiz, donde en esta localidad el agua ha salido, también, hasta de los enchufes.

Puerta por puerta y con el agua por los tobillos, los agentes de la Guardia Civil han indicado a los vecinos de Alcalá de los Gazules que tenían que desalojar sus casas, donde al menos una veintena de familias han tenido que ser evacuadas en excavadoras tras derrumbarse un muro de contención.

Las laderas han colapsado también en Alcalá del Valle, donde un enorme socavón hizo desparecer por completo un tramo de la carretera mientras en el bosque los servicios de emergencias utilizaban motosierras y excavadoras para intentar despejar de la carretera todos los árboles caídos, porque conducir con este temporal puede ser muy peligroso.

Mientras, en San Roque hay más de 500 personas desalojadas, aunque mucha gente no quiere abandonar sus casas. Han intentado tapiar las puertas como ha podido y, dentro de las viviendas, todo en alto para salvar lo que se pueda.

Y lo que antes era verde en Jimena de la Frontera, ahora está completamente inundado de agua mezclada con lodo, como el río Guadiaro, con récord de crecida que cortaba el paso por la carretera. Allí las lluvias han traspasado las paredes y se han acumulado casi 100 litros por metro cuadrado, dejando goteras y humedades en los techos y escaleras.

En Jerez, preocupación por el río Guadalete

En Jerez unas 900 personas han tenido que ser desalojadas y hay mucha preocupación por la situación del río Guadalete, que se ha desbordado. En algunas zonas ha superado los seis metros de altura y está creciendo más y más. En las zonas más afectadas el escenario es el casetas flotando y árboles tapados casi por completo. El río ha subido tanto que llega casi al techo de los porches y está a unos centímetros de tragarse, incluso, las señales.

A Rodrigo le llega el agua por la cintura dentro de su restaurante, que lleva días sumergido bajo el agua. Se han desalojado viviendas en varias zonas cercanas al río y hay 900 vecinos, solo en Jerez, esperando volver a sus casas lo antes posible. "Llevo ya desde el jueves pasado", ha contado una vecina desalojada.

Mientas, seis carreteras están cortadas porque el río las cubre totalmente. Pero, además, la circulación está interrumpida en los puntos más peligrosos por desbordamiento, balsas de agua y barro en la calzada. Las autoridades piden mucha precaución. "Por supuesto que no salgan de sus viviendas si no es necesario, por supuesto que no se pongan al volante de un vehículo. Y sobre todo algo de muy sentido común, si se encuentran una vía cortada, por favor, que no la crucen", ha pedido Manuel González, portavoz de la Guardia Civil en Jerez.

La Guardia Civil patrulla en lancha por las zonas más afectadas para asegurarse de que nadie se haya quedado en las casas y de que no haya animales en peligro. En otras zonas de jerez, la policía vigila la zona y avisa a los vecinos que están cerca del Guadalete. Mucha precaución porque el nivel del agua crece por minutos.

*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.