Hoteles y trenes llenos
El impacto económico del fenómeno 'Bad Bunny' en Madrid: se esperan hasta 28 millones en restaurantes de la capital
Los detalles Tras arrasar en Barcelona, el puertorriqueño comienza sus conciertos en el Air Metropolitano con buenos pronósticos para la hostelería, el transporte y los hoteles.

Resumen IA supervisado
Bad Bunny ha revolucionado Barcelona, atrayendo multitudes que llenaron bares y restaurantes, especialmente consumiendo cócteles y cervezas. Un camarero destacó el aumento de clientes el día del concierto, mientras que una hotelera afirmó que el 40% de sus huéspedes asistían al evento. Ahora, la 'Badbunnymanía' se traslada a Madrid, donde se prevén ingresos de hasta 28 millones de euros en restaurantes. Además, la demanda de billetes de tren ha aumentado por sus conciertos en la capital. Los fans consideran sus actuaciones un "Baile inolvidable", justificando el gasto en entradas y merchandising.
* Resumen supervisado por periodistas.
Bad Bunny ha puesto Barcelona patas arriba. Su mera presencia ha provocado mucho más que 'tirar fotos'. Y es que también se ha tirado cerveza sin parar en los bares y restaurantes de las inmediaciones. "El día del concierto estaba el local bastante lleno. La mayoría de los jóvenes y grupos tomaba mucho cóctel y mucha cerveza", señala un camarero.
Además, no quedan entradas ni habitaciones de hotel libres si el conejo malo está en la ciudad. "Llenamos el hotel, pero calculamos que aproximadamente un 40% eran personas que asistían al concierto", subraya una hotelera de Barcelona.
Ahora, la 'Badbunnymanía' se traslada a Madrid y, con ella, un pronóstico de hasta 28 millones de euros en restaurantes, según las patronales. Asimismo, se han disparado los billetes de tren para sus dos semanas de conciertos en la capital, que ya recibe con mucho calor a los primeros fans.
Hay quien se ha ahorrado unos euros haciendo su propio merchandising casero y hemos pillado a alguno alucinando con los precios de este, aunque la mayoría siente que lo vale cada euro.
Y las entradas se compraron hace tanto tiempo que lo que costaron parece que ya ni cuenta, porque estar en un concierto de Bad Bunny es para sus seguidores un 'Baile inolvidable' que no tiene precio.