NEGOCIOS CUESTIONABLES

Cuando el dinero de las empresas acaba en manos de terroristas y narcos: de Ericsson y el Estado Islámico a Shell y los crímenes de guerra en Nigeria

Los detalles Algunas empresas no tienen escrúpulos y no les importa hacer negocios en zonas de conflictos. Es el caso de una cementera francesa, que pagó para continuar con sus negocios durante la guerra civil de Siria y acabó financiando el atentado contra 'Charlie Hebdo'.

Cuando el dinero de las empresas acaba en manos de terroristas y narcos: de Ericsson y el Estado Islámico a Shell y los crímenes de guerra en Nigeria
Escucha esta noticia
0:00/0:00

El dinero oculto está detrás de una condena histórica a una cementera francesa por financiar a grupos yihadistas como el ISIS. Lo hicieron para mantener su negocio en Siria, durante la guerra civil, y ese dinero acabó financiando atentados como el perpetrado contra la revista 'Charlie Hebdo', el 7 de enero de 2015. Ahora, ocho directivos han sido declarados culpables de financiar el terrorismo internacional. Una sentencia que supone un aviso a muchas grandes empresas.

Porque para ganar más dinero, algunas empresas no tienen escrúpulos, les da igual hacer negocios en zonas de conflictos. Parece que no les importa que su dinero acabe en manos de terroristas o colaborar con narcotraficantes. Son multinacionales con negocios cuestionables.

Cuestionables y que no ves venir, porque puedes caer en su juego fácilmente. Fue el caso de una empresa bananera, que financió a grupos paramilitares colombianos. La empresa Chiquita Brands pagó 1,7 millones de dólares a paramilitares de ultraderecha. Mientras sus anuncios resonaban en las cabezas de los colombianos, usando plátanos bailarines divertidos, la empresa estaba pagando a paramilitares que asesinaron y torturaron a trabajadores.

La justicia apuntó que la bananera fue civilmente responsable de los asesinatos cometidos por el grupo al que ayudó económicamente. Por ello, tuvo que pagar 38 millones de dólares a los familiares de las víctimas y siete directivos acabaron en la cárcel.

Ericsson y el Estado Islámico

Seguimos con otro caso que afecta a una importante empresa tecnológica: Ericsson. Y es que, el Departamento de Justicia de EEUU investigó a Ericsson por posibles pagos para mantenerse en Irak. Un dinero invertido que podría haber acabado en manos del ISIS.

Según una investigación internacional, Ericsson utilizó intermediarios y contratos opacos para mantener su actividad en el país controlado por el Estado Islámico. Habría pagado millones de dólares en sobornos y la empresa acabó reconociendo que cometieron fallos en los controles internos.

Shell y los crímenes de guerra en Nigeria

Otro caso llamativo fue el de la petrolera Shell, que prefirió pagar 11 millones de euros para evitar ser juzgada por crímenes de guerra en Nigeria. Se acusaba a la empresa de participar en la brutal campaña para silenciar a los activistas que protestaban contra las actividades contaminantes de la propia petrolera multinacional. Unas movilizaciones que el Gobierno de Nigeria combatió con algo más que violencia: violando derechos humanos y asesinando a centenares de personas.

De hecho, Amnistía Internacional pidió que se investigara el papel de Shell; aunque la empresa siempre negó las acusaciones.

HSBC con el narcotráfico

Y acabamos recordando la relación del banco HSBC con el narcotráfico. Fue la entidad bancaria preferida de los narcos durante años y el lugar donde lavaban y blanqueaban su dinero. Es más, se calcula que más de 800 millones de dólares. En 2012 llegó a un acuerdo con autoridades de EEUU y pagó una multa récord de 1.900 millones de dólares.

*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.