"La ira y la furia..."
Tremendo ataque de Raúl Fernandez tras caer con Bezzecchi: "Lo ha hecho adrede, no es profesional"
El madrileño se fue al suelo después de un encontronazo con el italiano. Tras la 'sprint', Raúl fue extremadamente duro con Marco acusándole de haber provocado el accidente de manera intencionada.
Raúl Fernandez y Marco BezzecchiRaúl Fernández y Marco Bezzecchi han sido los protagonitas de la polémica de la 'sprint' en Mandalika. Ambos se han ido al suelo en la primera curva y Raúl se ha sentido tremendamente perjudicado en una acción en la que culpa a Bezzecchi.
El madrileño ha sido muy claro y no ha dudado en expresar lo enfadado que estaba tras la carrera corta: "Ahora mismo estoy un poco anestesiado. Porque creo que me puede más la furia y la rabia que tengo dentro, que realmente lo que tenga la mano. En la mano uno de los dedos lo tengo roto, tengo una pequeña fisura. Mañana probaré en el Warm-Up, porque me han dado el fit, pero no sé si realmente seré capaz de correr".
Fernández no entiende muy bien lo que ha hecho Bezzecchi sabiendo especialmente la superioridad que tenían las Aprilia: "Para mí, lo peor que llevo es la frustración de saber que Marco ha hecho algo adrede que no tendría que haber hecho".
"La consecuencia de caer puede pasar, perfectamente, no pasa nada, y nos levantaremos y ya está. Pero creo que es muy feo que nosotros lleguemos a una frenada, sabiendo que somos los dos Aprilia, que a priori en ritmo estamos un pasito por delante de todos", ha asegurado Raúl en 'Dazn'.
El de Trackhouse culpa directamente a Marco e incluso tilda la acción del italiano como poco profesional: "Y él solo se ha centrado en empujarme afuera del piano en la frenada, y ha dejado la puerta abierta a dos Ducatis. Es con lo que me quedo".
"Me sabe muy mal por mi equipo, me sabe muy mal por Aprilia, y creo que no es profesional lo que ha hecho. Sinceramente, él quería llegar a esa frenada delante mía, y ya está. Y es en lo único que se ha centrado, sin saber que no corríamos él y yo, corrían todos", concluye Raúl.